European study reveals new causes of mouth and throat cancer

21 04 2014

Poor oral health and failure to have regular dental checks could increase the risk of mouth and throat cancer, according to a pan-European study.

The research also suggests – based on a small number of tumour patients – that excessive use of mouthwash may also cause this particular form of cancer. Excessive use is defined as more than three times a day.

It has been established for some time that smoking and heavy alcohol consumption, particularly in combination, are strongly related to mouth and throat cancers. Low socio-economic status is also recognised as a contributory factor.

Now, however, a new study carried out by researchers at the University of Glasgow Dental School – as part of a Europe-wide collaboration co-ordinated by the International Agency for Research on Cancer and led by the Leibniz Institute for Prevention Research and Epidemiology – BIPS in Bremen, Germany  – has identified new risk factors for upper aerodigestive tract cancer (cancer of the mouth, larynx, pharynx and esophagus).

The study of 1,962 patients with mouth and throat cancers, with a further 1,993 people used as comparison control subjects, was conducted in 13 centres across nine countries and supported by EU funding.

Prof. Wolfgang Ahrens, Deputy Director of the BIPS, said: “These results are really important. Up until now, it was not really known if these dental risk factors were independent of the well known risks for mouth and throat cancers – smoking, alcohol and low socioeconomic status.”

The researchers were able to strip out the causation factors of smoking, alcohol and socio-economic factors, and still found there was a connection between poor oral health and increased risk of mouth and throat cancers.

The findings are highly “nuanced” and there is an interconnectedness of many of the risk factors, he stressed, but there was now evidence that poor oral health and poor dental care were also part of the picture.

The definition of poor oral health included people who had complete or part dentures, people with persistently bleeding gums.

“People should not assume that if they wear dentures and have none of their own teeth left, they have no need to see a dentist,” said Dr David Conway, Clinical Senior Lecturer at the University of Glasgow Dental School and one of the senior authors of the study. “On the contrary, even if you have got dentures, you should make sure you go for regular check-ups,” he said.

People with poor dental care were defined as those who hardly ever or never brushed their teeth or visited the dentist. The frequency of dental visits should be determined by a dentist’s risk assessment and if people fell into the low risk category it could be once a year or even every two years, said Dr Conway.

“It is not a case of ‘one size fits all’. Visits could be six-monthly, but certainly not five-yearly,” Dr. Conway added.

The possible role of mouthwash as a causative factor would require further research, said Professor Ahrens. There might be a relationship between excessive use of mouthwash and people who used it to mask the smell of smoking and alcohol. Nevertheless, the researchers found that “frequent use of mouthwashes (3-plus times per day) was associated with an elevated risk of developing mouth and throat cancer”, although they were unable to analyse the types of mouthwash used many years ago by participants in the study.

Dr Conway said: “I would not advise routine use of mouthwash, full stop. There are occasions and conditions for which a dentist could prescribe a mouthwash – it could be that a patient has a low salivary flow because of a particular condition or medicine they are taking. But for me, all that’s necessary in general is good regular brushing with a fluoride toothpaste and flossing combined with regular check-ups by a dentist.”

The research group, which includes collaborators from Germany, UK, Estonia, Switzerland, Greece, the Czech Republic, Italy, Norway, Spain, USA, Croatia, Ireland and France, have recently received a new tranche of funding from the EU and WHO’s International Agency for Research of Cancer, which will be used to research prognostic factors as well as risk factors.

 

 

Find out more:

 

Oral health, dental care and mouthwash associated with upper aerodigestive tract cancer risk in Europe: the ARCAGE (Alcohol-Related Cancers and Genetic-susceptibility in Europe) study. Wolfgang Ahrens; Hermann Pohlabeln; Ronja Foraita; Mari Nelis; Pagona Lagiou;Areti Lagiou; Christine Bouchardy; Alena Slamova; Miriam Schejbalova; Franco Merletti; Lorenzo Richiardi; Kristina Kjaerheim; Antonio Agudo; Xavier Castellsague; Tatiana Macfarlane; Gary J Macfarlane; Yuan-Chin Amy Lee; Renato Talamini; Luigi Barzan; Cristina Canova; Lorenzo Simonato; Peter Thomson; Patricia McKinney; Alex D McMahon; Ariana Znaor; Claire M Healy; Bernard E McCartan; Andres Metspalu; Manuela Marron; Mia Hashibe; David I Conway; Paul Brennan.

 

Published in Oral Oncology http://www.oraloncology.com/article/PIIS1368837514000657/abstract

 

 

Gla.ac.uk [en línea] Glasgow (UK): gla.ac.uk, 21 de abril de 2014 [ref. 04 de abril de 2014] Disponible en Internet: http://www.gla.ac.uk/news/headline_320819_en.html



Desarrollan nuevos materiales cerámicos para aplicarlos en salud y energía

4 10 2012

Científicos del Balseiro trabajan con esta tecnología buscando extenderla al tratamiento del cáncer, a técnicas odontológicas y a mejorar la eficiencia energética.

nuevos materiales vitrocerámicos

Estos nuevos materiales vitrocerámicos también servirán para mejorar técnicas odontológicas.

Generalmente identificada con el mundo artístico, la cerámica es un material muy noble con aplicaciones en más áreas de las que se cree. Es el caso de un grupo de científicos del Instituto Balseiro de la UNCuyo -con sede en Bariloche-, que desarrollaron tecnologías para obtener cerámicos (vítreos o vitrocerámicos) en estado monolítico o capas finas, según el caso, con funcionalidades específicas en el ámbito de la salud y de la energía.

Con respecto a la salud la investigación desarrolló microesferas de vidrio radioactivas que se traban en el hígado, cerca de los tumores que reciben la radiación que se desprende desde ellas. Pero esas microesferas también pueden ser utilizadas en odontología en la adhesión de restauraciones de inserción rígida, totalmente cerámicas, según detalló Alejandro Fernández, co-director del proyecto.

En tanto, para el área de energía se centraron en el desarrollo de cerámicos para la construcción de celdas de combustible capaces de convertir, en forma eficiente y limpia, energía química en energía eléctrica.

Fernández sostiene que la Argentina cuenta con todos los elementos necesarios para poder producir esta tecnología de manera industrial, aunque por ahora sólo se esté en la etapa de investigación. “En el caso de las microesferas vítreas para radioterapia el primer objetivo es poder producirlas, caracterizarlas y probar su uso en el País. Es una tecnología para la cual tenemos todos los elementos, inclusive los reactores nucleares que son necesarios para su activación, y que es muy cara si queremos comprar en el exterior las dosis ya preparadas para los tratamientos”, afirma el investigador.

Para dar una idea de la amplitud de aplicaciones que pueden tener estos materiales, como resultado del proyecto surgió otro, no menos importante, como es el desarrollo de microesferas para el transporte de medicamentos, que permitan separar selectivamente iones de una solución.

Radioterapia

Uno de los aspectos de esta inédita investigación en Argentina es la que intenta instalar esta tecnología en el área de salud, concretamente en el tratamiento de tumores, a través del desarrollo de microesferas vítreas para radioterapia interna de cáncer de hígado. “Maximiza la dosis radioactiva en tejido enfermo y minimiza la dosis en tejido sano”, explica Fernández. “Ya se aplica en otros países sin constituir una cura, pero en los casos que se recomienda su aplicación aumenta la expectativa de vida de los pacientes”, aclara.

El proyecto logró producir las microesferas, caracterizarlas y actualmente se utilizan sin activar en modelos animales en el Instituto de Oncología Ángel Roffo de Buenos Aires.

Adherencia dental

En cuanto a las aplicaciones en odontología se propuso modificar las superficies cerámicas con el fin de mejorar su adherencia a los cementos dentales y lograron un mejor sellado de sus márgenes, “lo que evitaría algo que en términos técnicos se denomina microfiltración marginal: evitar que los microorganismos y sus productos penetren en la interfase diente- restauración, produciendo caries secundaria”, agrega Fernández.

Según el balance que hace hasta el momento, lograron mejorar esa adherencia, y los resultados -comprendidos en una tesis de ingeniería realizada por Pablo Bejarano- fueron presentados en las Jornadas de la Sociedad de Operatoria Dental y Materiales Dentales (ACTO 2012) en setiembre pasado.

Eficiencia energética

En el caso del tema energético es bien conocido que la crisis del petróleo y las  normas cada vez más estrictas sobre emisiones a la atmósfera generaron la búsqueda de sistemas alternativos de obtención de energía eléctrica. Entre ellos, las celdas de combustibles aparecen como dispositivos muy atractivos ya que tienen una alta eficiencia y sus emisiones son mínimas. Entre los distintos tipos de celdas de combustible, las denominadas de oxido sólido (SOFC) son las que concentran la mayor actividad en investigación y desarrollo, debido a su gran eficiencia y rango de aplicaciones.

Según explica Fernández, el desafío actual para convertir a las SOFC en dispositivos de uso masivo consiste en aumentar su confiabilidad (tiempo de vida) y reducir sus costos. Esto, en gran medida, está relacionado a la búsqueda y desarrollo de nuevos materiales, que en este caso son todos óxidos cerámicos. “Las que se encuentran disponibles comercialmente funcionan a muy alta temperatura (en el rango de 800 a 1000 °C), en cambio los nuevos materiales que estudiamos en este proyecto pueden ser usados en un rango de operación que es llamado de temperatura intermedia (400-600 °C). Esta disminución de la temperatura de operación disminuiría el costo total de la celda y su vida útil”, detalla el investigador.

Ahora están trabajando en la fabricación de una celda completa (cátodo, ánodo y electrolito) utilizando algún vidrio para sellado y verificar el rendimiento en una SOFC, trabajo que se encuentra en marcha.

Por otro lado, aclara Fernández, la optimización de los materiales óxidos cerámicos en el área energética no solo tiene múltiples aplicaciones para las celdas de combustible, sino también para la obtención de hidrógenos (en celdas electrolizadoras), sensores de oxígeno o membranas de separación de gases.

 

 

Uncu.edu.ar [en línea] Mendoza (ARG): uncu.edu.ar, 04 de octubre de 2012 [ref. 13 de septiembre de 2012] Disponible en Internet: http://www.uncu.edu.ar/novedades/index/desarrollan-nuevos-materiales-ceramicos-para-aplicarlos-en-salud-y-energia