Finaliza el CANCERDIP, un proyecto europeo centrado en descifrar los cambios epigenéticos que conducen al cáncer

27 06 2011

El proyecto europeo CANCERDIP ha llegado a su fin con una interesante aportación: una nueva técnica validada por los participantes del CANCERDIP ha permitido realizar el mapa epigenómico de más de 1.600 personas. El proyecto, financiado por la Unión Europea en el 7º Programa Marco de Investigación y Desarrollo, y coordinado por el director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), Manel Esteller, finaliza así tres años de investigación que se ha llevado a cabo en seis centros de cinco países europeos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de siete millones de personas mueren cada año por cáncer en todo el mundo. Esta cifra representa el 13% de las muertes. Más allá de las alteraciones genéticas, encontramos un número creciente de alteraciones epigenéticas que se han convertido en características de la enfermedad.

Con el objetivo de luchar contra el cáncer desde este nuevo punto de vista, científicos de todo el mundo reconocen la necesidad de nuevas estrategias de investigación. En este contexto, en enero de 2008 nació el proyecto CANCERDIP, como un esfuerzo conjunto de los principales grupos europeos. Sus principales objetivos eran caracterizar los mecanismos epigenéticos en el cáncer (especialmente en referencia al cáncer de colon y la leucemia) y realizar mapas con las modificaciones epigenéticas que conducen a la enfermedad.

Signos de puntuación

La epigenética comprende las marcas químicas que se añaden al ADN y a las proteínas que lo empaquetan, pata regular su actividad. La marca epigenética más reconocida es la metilación del ADN, un proceso que se basa en la adicción de un grupo químico metil a una pieza de nuestro puzle genético. Por lo tanto, mientras que la genética es el abecedario, la epigenética son los signos de puntuación del texto que le confieren sentido.

Los patrones de metilación del ADN defectuosos caracterizan el estado del cáncer y pueden ser utilizados como indicadores del comportamiento de la enfermedad y de su respuesta a los tratamientos. Participantes en el proyecto CANCERDIP han validado una nueva tecnología para detectar y aislar estas modificaciones epigenéticas presentes en los tumores, que ha permitido descifrar la huella epigenética de 1.628 personas.

Estos mapas son el punto de partida para la identificación de regiones con metilación aberrante y pueden ser útiles para identificar el origen de un tumor o para predecir su comportamiento.

Los resultados obtenidos en este proyecto servirán para generar diversas herramientas bioinformáticas. La localización genómica de la metilación del ADN, las características de la secuencia del ADN, y la presencia de múltiples alteraciones epigenéticas servirán para generar un software capaz de predecir el estado epigenético de los genes.

El proyecto CANCERDIP ha sido financiado con 3 millones de euros por la Unión Europea. En total, han participado más de 20 biólogos moleculares y celulares, expertos en cáncer y bioinformáticos de cinco países europeos (España, Bélgica, Holanda, Alemania e Italia), organizados en seis grupos de investigación.