El Libro Blanco defiende los impuestos indirectos y el copago farmacéutico

7 04 2011

El LIBRO BLANCO SOBRE EL SISTEMA SANITARIO ESPAÑOL recomienda, para asegurar la sostenibilidad futura del sistema, dotar al Fondo de cohesión sanitaria de una financiación adicional a partir de impuestos indirectos, extender el copago en las prestaciones farmacéuticas y liberalizar este servicio, entre otras propuestas,;al tiempo que critica  “la opacidad” y “descoordinación” y el uso de la sanidad por parte de algunas comunidades para “reforzar su poder político sin tener en cuenta a la Administración Central”. El coordinador de esta obra, elaborada por la delegación española de la Academia Europea de Ciencias y Artes (AECYA), Francisco J.Rubia Vila, presentó el 6 de abril el trabajo acompañado de los profesores José María Segovia de Arana y Juan Velarde.

El profesor Rubia advirtió que problemas actuales, como el envejecimiento, la descoordinación en inversiones o el descontrol en el gasto farmacéutico pueden poner en peligro un Sistema Nacional de Salud que, al terminar el proceso de descentralización, se ha convertido en “notoriamente opaco y hermético”. Por ello, reclamó un pacto nacional que actualice el sistema y lo dote de “mayor racionalidad económico-financiera” para hacerlo sostenible, así como para darle “la cohesión y coordinación de la que actualmente carece”.

En ese sentido, Rubia evidenció que si esta descentralización ha tenido ventajas, como el mejor conocimiento de las necesidades ciudadanas, también ha supuesto desventajas sobre todo por la “fragmentación del sistema, no aprovechar la economía de escala y la descoordinación”.  De hecho, criticó que las Comunidades utilicen las competencias sanitarias para “reforzar su propio poder político” sin tener en cuneta la coordinación y al ser “soberanas, no tienen en cuenta a la Administración central”, lo que contribuye a la “aparición de notables diferencias administrativas y asistenciales” entre las distintas comunidades.

Además, dijo que el “prestigio” del SNS es un problema añadido, ya que “dificulta el análisis riguroso de los problemas”, un análisis que los políticos prefieren evitar. “Hoy día adolece esta necesaria discusión de una valoración política que se mueve entre una marcada complacencia y una exageración catastrofista dependiendo de qué postura política se trate”, se lamentó.

En concreto, apuntó como principales problemas la “ineficiencia” e “inoperancia” del Consejo Interterritorial, por lo que pidió reformas parciales que faciliten la cohesión y coordinación del sistema; la “ambigüedad” de las competencias y responsabilidad de Estado-Autonomías, que suelen competir entre ellas; así como la contención del gasto farmacéutico, que en 2008 era de 12.00 millones de euros, el doble de la UE.

RECOMENDACIONES DEL LIBRO BLANCO

Precisamente, para garantizar el futuro del sistema, el Libro Blanco cree que la necesaria coordinación sanitaria debe dotarse de un instrumento financiero, el Fondo de Cohesión Sanitaria, que permita implementar políticas de cohesión, equidad y corrección de desigualdades. Además, considera que la financiación adicional de dicho Fondo debería recabarse, en buena medida, a partir de impuestos indirectos.

También reclama una racionalización del gasto farmacéutico y considera “imprescindible” extender el copago en las prestaciones farmacéuticas, con excepciones en función de la renta y de la enfermedad de modo que “todas las prestaciones que no sean estrechamente sanitarias deben ser a cargo del usuario”. Asimismo, defiende la liberación del sistema farmacéutico a excepción de determinados ámbitos como el rural.

Asimismo, reclama la desburocratización del sistema, tanto en el público, en sus diversas formas de gestión, como en el concertado, sobre la base de abandonar el actual régimen de derecho público en materia de recursos humanos y suministros, entre otros, manteniendo la titularidad pública del sistema, garantizando calidad y equidad. No obstante, señala que la mayor parte de las propuestas de innovación de los modelos organizativos han respondido prioritariamente a “criterios ideológicos” y señala que en todos los casos la privatización “debe basarse en criterios objetivos e independientes”.

Por otro lado, propugna intensificar, en la medida de lo posible, la autonomía en la gestión de los centros hospitalarios con un mayor uso del análisis coste-eficacia en la programación de los gastos, así como una gestión eficiente de las inversiones relacionadas con la incorporación de los cambios derivados de la evolución científica y tecnológica, ya que suelen disparar los costes. También propone que se generalice el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Respecto a los profesionales sanitarios, señala que las políticas deben adecuarse a las necesidades de productividad social con un registro actualizado de profesionales.

Del mismo modo, critica la creciente tendencia a la judicialización, lo que lleva a una medicina defensiva; pide un mayor control del turismo sanitario y reforzar la educación e información sanitaria a todos los niveles como medida fundamental de prevención.

Europapress.com [en línea] Valencia (España): europapress.com, 7 de abril de 2011 [ref. 6 de abril de 2011] Disponible en Internet:

http://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-libro-blanco-sanidad-defiende-impuestos-indirectos-cohesion-liberacion-copago-farmaceutico-20110406145755.html