En Salud, España supone un 2-3% del mercado y un 21% de la deuda mundial de Siemens

16 02 2012

España supone un 2 o un 3 por ciento del mercado global de Siemens en el sector salud. Sin embargo, la deuda que arrastran las administraciones españolas con la compañía, 280 millones, supone un 21 por ciento de la deuda mundial con el sector Healthcare de Siemens. La presidenta de Siemens España, Rosa García, ha puesto sobre la mesa este dato durante su participación en un foro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica en la que ha presentado la estrategia de la compañía en España para los próximos años.

“Nos preocupa mucho la deuda de las administraciones con el sector salud”, ha señalado García, que se ha referido a los datos ya hechos públicos por Fenin y ha recordado que no solo es un problema el montante económico de la deuda, sino también el aumento por encima de la legalidad de los plazos de pago. “Es una situación muy preocupante”, recalcaba.

En los últimos meses se ha especulado con la posibilidad de que algunas multinacionales se estuvieran planteando no traer a España las últimas tecnologías sanitarias. Aunque no ha elevado su categoría por encima del rumor, lo que sí es cierto es que grandes compañías internacionales con presencia en España se muestran preocupadas por la situación del sector salud en nuestro país y por la importante deuda que acumulan, habiéndose advertido movimientos por parte de cámaras de comercio extranjeras asentadas en España para reclamar al Gobierno una solución. En este sentido, García ha asegurado que más que replantearse implantar o no en España las últimas tecnologías, lo que Siemens intenta es “hacer reflexionar a los responsables sanitarios sobre la necesidad de tener equipos de última generación en todos los centros o tenerlos solo en algunos hospitales”.

“Nos estamos sentando con los responsables de la Sanidad de las diferentes autonomías y de distintos hospitales para hacerles ver que la necesidad es racionalizar lo que ya tienen”, ha explicado García. Además, ha asegurado que están haciendo propuestas a los centros y a las administraciones para optar por formas distintas de financiación o de adquisición de equipos, como por ejemplo el renting o el pago por uso. “Debemos ayudar a la sanidad española a racionalizar sus recursos”.

Crecer hasta una facturación de 2.000 millones

Rosa García hacía esta referencia al sector salud de Siemens en el marco de la presentación de la estrategia de la compañía para los próximos años. En este sentido, ha destacado que el objetivo es alcanzar una facturación de 2.000 millones de euros en España en 2017. Y para ello, la compañía se ha propuesto avanzar en cuatro áreas. Por un lado, el sector salud, colaborando para hacer una sanidad más asequible y personalizada, más aun en un país que en 2050 será el más envejecido de Europa. Por otro lado, Siemens se plantea mejorar en el ámbito de la eficiencia energética, la productividad industrial y aportar soluciones inteligentes para las ciudades y las infraestructuras.

Enlaces vídeo de la intervención sra Rosa García, consejera delegada de  Siemens en España en Foro de la APIE:

1-http://blip.tv/sanitaria-2000/rosa-garcia_presidenta-de-siemens-españa_01-5928178

“El 21 por ciento de la deuda sanitaria mundial de Siemens está en España”.

2-http://blip.tv/sanitaria-2000/rosa-garcia_presidenta-de-siemens-españa_02-5928195

“Una sanidad más personalizada lograría ahorrar hasta un 60 por ciento en las pruebas médicas que se realizan”.

Redaccionmedica.es [en línea] Madrid (ESP): redaccionmedica.es, 16 de febrero de 2012 [ref. 03 de febrero de 2012] Disponible en Internet: http://www.redaccionmedica.es/noticia/espana-supone-el-21-por-ciento-de-la-deuda-que-arrastra-el-sector-salud-de-siemens-a-nivel-mundial-6014



Dr BALCELLS: La estrategia para la salida de la crisis del sistema sanitario catalán

7 11 2011

Manel Balcells i Diaz

Director del área del conocimiento del Consorci Sanitari de Terrassa

Introducción
El sistema sanitario está en crisis. En toda Europa en general y en Cataluña muy especialmente. La crisis económica mundial repercute de forma directa en los recortes que todos los países aplican a sus sistemas de salud. La repercusión es, pero, muy diferente según el punto de partida. En EEUU el debate ha sido bien diferente. Allí ha sido un debate de modelo que se ha convertido en un instrumento de lucha política entre demócratas y republicanos. En países emergentes, naturalmente, la problemática es muy diferente, y están lejos de llegar a lo que se conoce como nuestro estado del bienestar europeo.

En nuestro caso, plenamente inmersos en la realidad europea, la crisis radica, especialmente, en la sostenibilidad de un sistema que se muestra cada día más sofisticado y tecnológico, que debe atender a una población de más edad, con pluripatologías crónicas, y que presenta mayores expectativas de vida, y sobre todo, de calidad de vida superior.En Cataluña, la infrafinanciación general y sobre todo la sanitario (1/3 del total del presupuesto de la Generalitat), conlleva que en tiempos de crisis y de recesión económica, el recorte presupuestario general afecte de una forma más cruda y evidente al sistema sanitario.

Nuestro sistema es reconocido internacionalmente por su calidad asistencial y por el gran nivel de sus investigadores y de la investigación biomédica que en general se practica. La actual falta de recursos y la presumible continuidad de la situación económica, hace que sea necesario plantear cambios no de carácter coyuntural, sino verdaderos cambios estructurales.

Hablamos, pues, de hacer un cambio de paradigma, de considerar el sistema de salud, no sólo como centro de gasto, sino, y sobre todo, como un ámbito generador de riqueza, de puestos de trabajo tan directos como indirectos, y también, como instrumento dinamizador de la nueva economía basada en las tecnologías médicas, en las spin-off procedentes de hospitales y centros de investigación, y como un sistema capaz de generar retorno económico a base de explotar el conocimiento en forma de patentes y licencias.

Algunos datos
El sistema de I + D + i catalán está al nivel internacional en cuanto al volumen de publicaciones científicas. De hecho, el 50% de todas ellas hacen referencia a la investigación biomédica. Según el Sience Citation Index (SCI), en 2006, las 1.793 publicaciones catalanas representaban el 25% de todas las del Estado español, el 2,5% del volumen europeo y el 0,9% de las mundiales. Y en cuanto a la calidad medida por el llamado Factor de impacto, el global era de 6.189, con una media por artículo de 3.4. Por tanto, Cataluña ocupa una posición ventajosa en el panorama internacional.

Por el contrario, el número de patentes generadas por este conocimiento es muy inferior en comparación con otros países europeos, y por supuesto de los EEUU. España representa el 1.4% del total de patentes solicitadas en la Unión Europea, frente al 44.1% de Alemania y del 15.4% de Francia. En 2008, por ejemplo, en Cataluña se tramitaron 75 solicitudes de patentes, se contabilizaron 22 licencias a empresas, representando esto el 38% de patentes y el 30% de licencias del conjunto del Estado español. Similar es la estadística de creación de empresas.

Nos encontramos, por tanto, ante una considerable desproporción entre la producción científica y la generación de actividad económica. El punto débil en nuestra casa, de toda la cadena de valor es, pues, la valorización y la transferencia del conocimiento.

Potencialidad de la innovación en los hospitales
En Cataluña disponemos de una red hospitalaria excelente. No sólo a nivel asistencial, sino también en producción científica. De hecho, de los 10 hospitales de todo el Estado líderes en producción científica 6 son catalanes y, además, situados en los primeros lugares. Esta gran producción y a la vez de gran nivel, pivota sobre todo en un binomio hospital-universidad a través de los institutos de investigación universitarios ubicados dentro de los grandes hospitales, donde se realiza tan investigación básica como traslacional.

Sin embargo, la innovación, todo en tecnologías médicas, en diagnóstico por la imagen, en procesos asistenciales y en gestión clínica, pivota también en el conjunto de la red hospitalaria de Cataluña, donde trabajan más de 232.000 profesionales, la mayoría de ellos, con una gran cualificación académica y larga tradición de presencia en redes internacionales.

Múltiples estudios liderados por prestigiosas escuelas de negocios, y recientemente el informe de la OCDE “Rewiews of Regional Innovation: Catalonia, Spain (2010)”, señalaba que el clúster catalán se encuentra entre los cinco a diez primeros clústers del mundo en cuanto al dinamismo de su red. Dentro del informe, se remarcaba también el gran potencial de la innovación dentro de los hospitales, con todo lo que representa de inmediatez en su aplicabilidad y posterior comercialización en el caso, por ejemplo, de nuevas técnicas diagnósticas y terapéuticas.

Este entorno favorable representa un momento de oportunidad, precisamente, para intentar reconvertir nuestro potencial en conocimiento biomédico en un retorno económico directo hacia el sistema en general, tal y como hacen diversos y conocidos países. Es aquí donde radica la clave de la implicación del sector en la salida de la crisis actual.

Cambios estructurales
Paradójicamente, en un momento de recortes presupuestarios, hay que potenciar la creación de instrumentos de transferencia tecnológica. Si sólo reducimos el gasto, sin efectuar cambios sobre todo basados en el binomio coste-eficiencia, todo será inútil. Y con el fin de introducir estos cambios, hay que innovar. Y no sólo innovar, sino implementar las mejoras tecnológicas que significan ahorro, tras un proceso de validación, y posterior valorización y comercialización.

Hay que introducir elementos de diálogo competitivo entre los compradores de tecnología (hospitales) y las empresas innovadoras (catalanas o de otras partes implantadas aquí), que permita incrementar el tejido productivo. Con elementos como la compra pública innovadora, esto es posible.

Hablo, pues, de cambios en profundidad. De cambios estructurales a medio plazo que nos permitan disponer, como hacen otros países, de unidades centralizadas de valorización de la innovación, y de comercialización de sus patentes. Hablo también de acercar el capital riesgo a los proyectos y de apalancar, si es necesario, a los mismos con dinero público, sobre todo en las fases más iniciales de desarrollo. Sin embargo, siempre seremos dependientes de las coyunturas y de las multinacionales, y sobre todo de unos presupuestos siempre restrictivos.

Propuestas de futuro
Este es un futuro que debería estar presente. El enorme potencial económico de nuestro sistema sanitario (incluso recortado) permite afrontar estos retos. De forma inmediata habría que plantear los instrumentos de valorización, después de introducir de forma progresiva la metodología de la innovación abierta en nuestros hospitales.

Hay que fomentar la emprendeduría desde la facultades de Medicina y Enfermería, desarrollar programas formativos específicos de acompañamiento por profesionales con inquietud innovadora, con ideas que pueden convertirse en proyectos. Con urgencia debe aplicarse un programa de fomento de la innovación hospitalaria y debe desarrollarse de forma tutelada en todos los centros sanitarios.

Hay que articular de forma inmediata un (o varios) fondos de capital dispuestos a financiar los proyectos en fase inicial. Hay que articular de forma organizada la participación público-privada en todos aquellos proyectos con posibilidades de llegar al mercado. Todo ello, de forma participada, financiada y urgente, con complicidad de todos los agentes económicos y sociales, y con visión internacional.

Conclusiones
Infrafinanciados económicamente, y con un sector y sistema de salud que está sufriendo recortes significativos, y que al mismo tiempo presenta grandes fortalezas en conocimiento, es la hora de convertir este sector en un sector económico emergente.

Faltan todos estos instrumentos que permitan revertir una situación suficientemente analizada por todos los expertos. Hay, en definitiva, que tener la visión de invertir en todo lo que representa la transferencia tecnológica en este sector, si queremos salir, de forma decidida y a medio plazo, de la dependencia económica de otros, crear puestos de trabajo, atraer capital y ayudar a la salida de la crisis general.

Tenemos una oportunidad. Quien esté en capacidad de trabajar en esta línea, que lo haga. Por el bien del País.