Dr BRUGADA: El riesgo no está en la prima sino en el desánimo

3 09 2012

Prof. Josep Brugada Terradellas

Director Médico, Hospital Clínic, Barcelona

 

Cada día nos despertamos con una nueva mala noticia. No hay manera de tener una alegría. Cuando no es la prima de riesgo, es el déficit y sino la deuda pública. Y a pesar de ello el país sigue funcionando, con altísimas tasas de paro (¿hasta donde puede subir?), pero seguimos adelante. En el ámbito de la sanidad las consecuencias de la crisis son terribles: bajada de salarios y aumento de cargas de trabajo, recortes en prestaciones no vitales pero ciertamente necesarias para la calidad de vida a la que nuestra sociedad estaba acostumbrada y una sensación de que aún no está todo dicho.

En estas circunstancias uno puede entrar en un proceso de distanciamiento de la realidad, culpabilizar a los demás (sobretodo a los políticos) por habernos llevado a esta situación, y justificar así el que nuestra productividad no esté a su mejor nivel. Sin duda esta actitud no ayudará a que la salida del pozo en que estamos metidos sea mas rápida, ni mas solidaria, ni mas responsable.

Hay otra forma de afrontar este desastre. Con espíritu de lucha, positivo, pensando en que podemos superarlo y podemos empezar a ver la luz al final del tunel si todos colaboramos y damos lo mejor de cada uno. La creatividad, la innovación, se han manifestado siempre en nuestra sociedad en momentos de mucha necesidad. Es ahora cuando necesitamos de todas las mentes brillantes, que son  muchas, de este país. El desánimo, el cansancio, la desidia deberían estar prohibidos ahora mismo en nuestras Instituciones. Hay que aprovechar esta situación gravísima para cohesionar a la gente con objetivos comunes, y la asistencia sanitaria, la investigación y la innovación pueden ser algunos ejemplos.

No demos excusas a aquellos que creen que la solución solo será posible limitando los recursos. La solución también pasa por potenciar a aquellos que creen en el trabajo bien hecho y en el esfuerzo personal cada día.



Sra ESCALA: Innovación de garaje en la sanidad española

3 10 2011

Elena Escala Sáenz

Redactora Jefe de Diariomedico.com

Microsoft, Apple, HP, Google… Todas estas empresas tienen en común que fueron puestas en marcha, bien literal o metafóricamente, en un garaje. Es decir que los proyectos que las sustentan fueron desarrollados al margen del Establishment, como actividad voluntaria, amateur y colaborativa. Proyectos, además, en los que se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo personal.

Estas historias de éxito han hecho pensar a algunas instituciones y administraciones públicas que una idea, un garaje y un par de horas libres después del trabajo bastan para innovar en cualquier sector, incluido el sanitario. Creencia que además se apoya en la idea de que Internet y los Social Media son los garantes de la innovación del siglo XXI.

Hasta hace poco la innovación se relacionaba casi exclusivamente con la élite, sobre todo institucional, lo que suponía entrar en un circuito muy regulado, conservador en pensamiento y en recursos, rígido y poco dado al riesgo y a la improvisación.

Fuera de estos círculos era muy difícil que el profesional sanitario encontrara los recursos técnicos y estratégicos necesarios para innovar. ¿Dónde llamo? ¿Hay un servicio de atención al innovador? ¿Unas páginas amarillas? ¿Quién me ayuda a desarrollar mi idea?, se preguntaba.

Esta falta de información y de recursos ha provocado en más de una ocasión el fracaso de una empresa. De hecho, más de la mitad de las empresas españolas fracasan por motivos financieros, por errores de calculo; pero el porcentaje de fracaso atribuible a la falta de experiencia o de conocimientos en el ámbito profesional es muy bajo.

Esto retrata bastante bien la situación del profesional sanitario, que cuenta con conocimientos y una excelente preparación, pero se encuentra con problemas a la hora de desarrollar sus ideas bien porque no conoce las herramientas empresariales y de gestión, o porque desconoce cómo obtener recursos.

Aunque este circuito tradicional de innovación se va flexibilizando poco a poco, sólo la Web 2.0 ha sido capaz de producir un cambio sustancial, democratizando el proceso de innovación.

Gracias a Internet y su carácter viral un individuo, si sabe manejarse en este complejo entramado cibernético, puede emprender e innovar fuera de los circuitos habituales. Cada vez cuenta con más herramientas para mostrar, extender, promocionar y financiar sus ideas consiguiendo que sus proyectos sean productivos y rentables.

Incluso estamos empezando a ver en Sanidad la figura del intraemprendedor, el profesional que aun trabajando por cuenta ajena en una empresa o institución, utiliza la innovación y la creatividad para desarrollar proyectos o productos originando pequeñas start-up de las que su empresa, aquella para la que trabaja habitualmente, es la principal inversora. Es decir, el emprendedor encuentra en su propia empresa a su principal aliado.

Así están surgiendo exitosos proyectos de telemedicina, consultas virtuales, gestión de pacientes crónicos, reducción de la burocracia, formación, redes sociales para el intercambio de conocimiento, proyectos para promoción de la salud…

No existe una hoja de ruta de la innovación y no sabemos cuáles son las claves que garantizan el éxito. Pero lo cierto es que cuando alguno de estos innovadores sanitarios de garaje tiene éxito en el desarrollo de su idea, todo el sistema sale ganando. Y sin embargo, ese esfuerzo no siempre es compensado, reconocido o apoyado por el sistema.

Es un error pretender que la innovación en Sanidad se sustente casi exclusivamente en la innovación de garaje, en muchos pequeños esfuerzos no recompensados o apoyados.

Los proyectos que los profesionales sanitarios están poniendo en marcha de manera individual o colaborativa deben estar necesariamente en las agendas empresariales, institucionales y académicas, teniendo un impacto real en las políticas de salud pública.

No basta con la voluntad para innovar, y no todos los profesionales españoles tienen un garaje. Es imprescindible un compromiso serio de todos los agentes que conforman el sector sanitario.



Dr MONGUET: Asimetría en la innovación en el sector de la salud

5 09 2011

Josep M. Monguet Fierro

Dr. Ingeniero industrial y profesor de la UPC

A pesar de que desde siempre la innovación ha estado íntimamente ligada al éxito y al fracaso de las empresas, es en los últimos tiempos que se ha convertido en la palabra clave en todos, o casi todos los ámbitos profesionales. La innovación es objeto de estudio sistemático desde hace años en las empresas más avanzadas, sirva como ejemplo el famoso laboratorio de investigación de NEC, donde se observa al estilo “Gran Hermano” a sus empleados para descubrir en que situaciones, comportamientos y entornos salta la chispa de la innovación. Sin llegar a tales extremos, en salud hay un largo recorrido para la innovación

¿Por qué en algunos ámbitos de la salud, se innova y se investiga de forma tan dinámica y tan sistemática y en otros los progresos innovadores parecen un trabajo titánico? Excelencia científica y profesional en el desarrollo de nuevos tratamientos, dispositivos y fármacos, son como lagunas inconexas en un contexto de ineficiencias que representan limitaciones al servicio que recibe el usuario de la salud (en grado y calidad) y un coste económico superior para la economía que soportamos entre todos (2/3 de los coste de la salud en España se financian con los impuestos). Según estudios, en USA las ineficiencias en los servicios de salud, debidos a errores o tratamientos innecesarios, equivaldrían al 30% de la actividad, que es como decir un 5% de su PIB. En España seguro que al menos tenemos un ratio similar.

Se pueden encontrar multitud de anécdotas, que juntas configuran un muestrario de barreras y las limitaciones a la innovación en los procesos de salud. En una primera aproximación podemos diferenciar tres tipos de barreras, las relacionadas con el factor humano, con el modelo económico y las de método. De todas ellas las más importantes, porque en el fondo se encuentran en el origen de las demás, son sin duda las provenientes del factor humano. Las ilustramos brevemente a continuación.

Las personas fallamos al defender nuestras posiciones e intereses, sin tener visión de conjunto y capacidad para ver escenarios de futuro. Estamos poco educados en este sentido y solo aprendemos con las, a veces dolorosas, experiencias. Esto es valido para los usuarios-pacientes, para los profesionales de la Salud y para las autoridades sanitarias. ¿Cual es el problema de fondo? Tenemos un modelo que hace muy difícil sino imposible crear una arquitectura de motivaciones. Solo a modo de ejemplo, Internet 2.0 permite infinidad de aplicaciones basadas en el concepto de “inteligencia colectiva”, pero sin un verdadero cambio de actitud nos va a encontrar poco preparados para sacarle el provecho que merece. La creatividad no es suficiente para innovar, se requiere un entorno favorable como el que han sabido crear por ejemplo Sant Joan de en Barcelona o el Parc Taulí en Sabadell.

El modelo económico del sistema de salud, que ahora se proclama insostenible, ha tenido fallos de una magnitud comparable a las “subprime”. Ya se que no se le puede echar la culpa al contable, pero uno se podría preguntar si alguien estaba haciendo realmente las cuentas. A pesar del mal momento económico, lo cierto es que la mejora de los procesos en el sistema de salud es la única forma de reducir costes, y los beneficios que se pueden obtener con la mejora de los servicios requieren inversiones. Estas inversiones son imprescindibles no solamente para mejorar el servicio de salud, sino para la creación de puestos de trabajo cualificado y sostenible en un sector estratégico.

La última barrera está relacionada con el método. Si suponemos que las personas están por la labor y que de un modo u otros hay recursos financieros, entonces además hay que desarrollar un método de innovación viable, y como hay que innovar en el ámbito de la salud es algo que no viene en los libros. Se han de diseñar, ensayar e implantar metodologías en las que las personas trabajan de forma colaborativa gestionando la incertidumbre en un ambiente de generosidad.

Lo más importante es no rendirse.



¿Te imaginas cómo te relacionarás con tus pacientes en el futuro?

14 04 2011

Este vídeo es una puerta a la imaginación para pensar en nuevas formas de comunicarse con los pacientes gracias a las nuevas tecnologías.



150 años del MIT. Epicentro de la innovación

3 03 2011

Decía Julio Verne que «todo lo que una persona puede soñar otras podrán hacerlo realidad». Gran parte de los genios, tanto ingenieros como científicos, que consiguen materializar esos sueños están investigando o se han formado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), una institución educativa que desde hace 150 años ha sido cuna de una inusitada cantidad de talentos en ramas como biología molecular, física, química, matemática, economía, aeronáutica y cibernética.

«MENS ET MANUS»
«Mentes y manos». Así reza el lema de la institución educativa más innovadora del mundo, en cuyas aulas se han formado personalidades como el astronauta del Apollo 11 Buzz Aldrin, segundo ser humano en pisar la Luna; premios Nobel como el físico Richard Feynman; el fundador del movimiento de software libre Richard Stallman; y el inventor del correo electrónico, Ray Tomlinson.El MIT ha sido una institución pionera en muchos aspectos. Sin ir más lejos, la primera tripulación que vivió en la Estación Espacial Internacional (ISS) incluía a un alumno del MIT llamado William M. Shepherd. Y el primer experimento llevado a cabo a bordo de la Estación Espacial Internacional partió también del MIT. Se llamaba MACE II, y su objetivo era averiguar cómo se mueven y vibran los objetos en el espacio.

En el ámbito de la biomedicina, el profesor de Ingeniería Biomédica del MIT Robert Langer ha sido uno de los primeros en promover los conceptos de ‘ingeniería de tejidos’ y ‘medicina regenerativa’. Además, en las instalaciones del MIT llevan la delantera en biomecatrónica, la ciencia que mezcla la robótica con la biología, creando un exoesqueleto externo para humanos que, colocado en las piernas, ayuda a soldados, bomberos y otros profesionales a transportar equipos muy pesados sin sobrecargar la espalda. Y todo sin necesidad de usar motor.

La energía (y su eficiencia) también están muy presentes aquí. En 2008, el MIT fue noticia tras lograr una batería líquida inspirada en el proceso de la fotosíntesis de las plantas que permite almacenar de forma duradera la energía solar. En sus laboratorios ha nacido la prometedora ‘witricidad’ (electricidad sin cables). También han sido ingenieros del MIT quienes han desarrollado hace poco un diseño de red que podría hacer que Internet funcionara de 100 a 1.000 veces más rápido que en la actualidad usando sensores ópticos. Y chips de grafeno, que son diez veces más rápidos que los chips de silicio. Hasta los primeros videojuegos, e incluso los primeros ‘hackers’, surgieron en este instituto.

Massachusetts Institute of Technology – MIT Campus Tour

ABIERTO E INNOVADOR
¿Cuál es la receta del modelo de innovación del MIT? Según los expertos, hay tres ingredientes clave: es un modelo abierto a las empresas, a otros países y a intercambios de estudiantes, que ha conseguido crear un ecosistema innovador que favorece que las ideas se transformen en negocios rentables, y potencia que se genere el máximo de ideas posibles, para aumentar así las probabilidades de éxito y el aprovechamiento del talento. Equivocarse, aseguran desde el MIT, forma parte ineludible de innovar.

Una de las figuras clave del MIT es Hal Abelson, impulsor del movimiento del conocimiento abierto y cofundador de la iniciativa Creative Commons para reducir las barreras legales de la creatividad. En abril de 2001 participó en la puesta en marcha del Open CourseWare (OCW), una iniciativa pionera en internet para hacer accesible de forma libre y universal materiales docentes utilizados por esta institución. Actualmente el OCW del MIT ofrece 2.300 cursos, y en la última década ha sido utilizado por cien millones de alumnos.

CREATIVIDAD
Algunos de los inventos más sorprendentes de las últimas décadas han visto la luz en el MIT Media Lab, el mítico laboratorio de las tecnologías multimedia fundado por Nicholas Negropronte. Es el caso de Sixth Sense, un gadget que añade un sexto sentido a nuestra percepción usando una cámara y un proyector conectados a un teléfono móvil. O del primer ratón de ordenador ‘invisible’ (Mouseless). O la casa-árbol que se construye a sí misma a partir de semillas colocadas en lugares estratégicos.

Mitchel Resnick dirige uno de los laboratorios más originales del MIT Media Lab. Bautizado Lifelong Kindergarten (Jardín de Infancia de por Vida), pretende poner en práctica las teorías del aprendizaje por las que una persona desarrolla la creatividad más pura, con una imaginación sin límites y casi sin interferencias ni prejuicios, entre los 4 y los 11 años de edad. Con su laboratorio, Resnick se propone ayudar a personas de todas las edades a «convertirse en pensadores creativos, que es esencial para lograr el éxito en el futuro y mayor satisfacción en su vida personal». Eso sí, volviendo a pensar como niños.

Otra de las iniciativas emblemáticas del MIT es el denominado Center for Collective Intelligence, un centro multidisciplinar que aprovecha el conocimiento de distintas unidades de investigación del MIT en gestión empresarial, inteligencia artificial, nuevas tecnologías o neurociencia para intentar sacar el máximo provecho a la denominada ‘inteligencia colectiva’. La pregunta que inspira el trabajo de sus investigadores es: ¿cómo podemos conectar personas y ordenadores para que sean colectivamente más inteligentes de lo que han sido nunca las personas, los grupos y los ordenadores actuando de forma individual? «Nuestro Collaboratorium es, al mismo tiempo, una especie de Wikipedia para temas controvertidos, un juego SIMS sobre el futuro del planeta y un sistema de democracia electrónica», explican sus creadores. «La conversación social acerca de los temas globales más críticos puede superar el esquema demasiado emocional y simplista del voto Sí/No entre un número muy escaso de alternativas. Este modelo puede propiciar la toma de decisiones colectivas basadas en la evidencia y el razonamiento lógico sobre temas muy complejos», añaden. Y planean ponerlo a prueba con un asunto polémico: el cambio climático.

Heraldo.es [en línea] Zaragoza (España): heraldo.es 3 de marzo de 2011, [ref. 1 de marzo de 2011] Disponible en Internet:


Sólo el 5% de hospitales españoles utiliza las redes sociales

14 02 2011

Sólo 44 hospitales españoles utilizan alguna red social, lo que supone apenas el 5,5% del total. Así se desprende de un estudio realizado por el Observatorio Permanente de las TIC en Salud (ObservaTICS.org), una iniciativa impulsada por el grupo TSB-ITACA de la Universidad Politècnica de València.

“Facebook, Twitter, Youtube, etc. las redes sociales en España han experimentado un impresionante crecimiento, y todo tipo de empresas e instituciones quieren estar presentes y ser partícipes de este fenómeno. Sin embargo, las organizaciones sanitarias sufren un notable retraso en este aspecto”, apunta Ignacio Basagoiti, investigador del TSB-ITACA.

El Observatorio Permanente de las TIC en Salud (ObservaTICS.org) del TSB-ITACA de la Politècnica de València nació hace un año con el objetivo de analizar el uso de las Nuevas Tecnologias en Sanidad.

En el caso de las redes sociales, para Basagoiti, “aunque estamos a un nivel similar al de los países más avanzados –de hecho, España sólo presenta un punto porcentual por debajo de países como Estados Unidos- el uso de herramientas como Facebook, Twitter, etc. por parte de los hospitales es bajísimo. Puede decirse que los hospitales están desaprovechando la posibilidad de conversar con los pacientes. Y esto no sólo es marketing, sino una manera de obtener información de gran valor, útil para implantar estrategias de calidad y mejorar la asistencia”.

El Observatorio Permanente del uso de las TIC en Salud lleva un año analizando estos datos. “Todavía es poco tiempo para valorar tendencias y establecer conclusiones, pero ya tenemos una radiografía del uso de la web 2.0 por los hospitales españoles. Esto es mucho más de lo que teníamos hace un año, cuando nos planteamos la necesidad de crear ObservaTICS para conocer lo que estaba ocurriendo en un terreno de cambios tan rápidos”, apunta Vicente Traver, director de ITACA-TSB. En su opinión, “ofrecer estos datos al resto de la comunidad científica permitirá investigar aspectos aún desconocidos de estos fenómenos y, más allá, ayudará a extraer conclusiones y facilitar decisiones que mejorarán la vida de las personas”.


Este mapa recoge el porcentaje de centros hospitalarios con web propia en España. A mayor intensidad de color mayor numero de centros con web propia.
 

Sobre ObservaTICS

El “Observatorio permanente de las TIC en la Salud” (ObservaTICS) pretende analizar, de manera continua, el desarrollo e influencia de las TIC en todos los ámbitos de la Salud humana. Se trata de una plataforma abierta a la colaboración de investigadores, organizaciones e instituciones interesadas en el tema.

ObservaTICS comenzó su trabajo en el año 2010, abordando el tema del uso de Internet y las herramientas colaborativas por parte de los centros sanitarios españoles.

A través de su portal web ofrece información sobre el uso que cada hospital hace de las principales redes sociales, cuál es la evolución de dicho uso, la geolocalización de cada hospital, los recursos sanitarios de que dispone, así como la distribución por provincias y comunidades autónomas.

De igual modo, cuenta con un blog que pretende generar temas de debate sobre la situación de los “Hospitales 2.0” en España, dar a conocer y poner en valor el esfuerzo de los centros pioneros, mostrar las posibilidades de estas herramientas y ofrecer ejemplos de su uso, e invitar a todos los agentes implicados a que participen en ObservaTICS y lo integren en su metodología de trabajo.

Acerca de ITACA-TSB

ITACA-TSB es un grupo de excelencia dedicado al desarrollo y transferencia de aplicaciones de nuevas tecnologías para la mejora de la calidad de vida: e-salud y telemedicina, e-inclusión, inteligencia ambiental (AMI), información para la salud y salud colaborativa.

ITACA-TSB pretende aplicar iniciativas de promoción de la salud, específicamente en cuestiones como la actividad física y los hábitos alimentarios saludables, creando escenarios donde se integren técnicas de telemonitorización de señales vitales, gestión del conocimiento, aplicación de estrategias motivacionales, y un largo etcétera.

TSB pertenece al Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València, y trabaja actualmente en proyectos como HeartCycle, Managed Outcomes, Metabo, Oasis, Salupedia, etc..

NoticiasMedicas.es [en línea] Valencia (España): NoticiasMedicas.es, 14 de febrero de 2011, [ref. 14 de febrero de 2011] Disponible en internet:

http://www.noticiasmedicas.es/medicina/noticias/6900/1/Solo-el-5-de-hospitales-espanoles-utiliza-las-redes-sociales-/Page1.html