¿Por qué ya no se descubren nuevas medicinas?

31 05 2012

Hace unas décadas la industria farmacéutica desarrolló innumerables tabletas para reducir la presión arterial, controlar la glucosa y el colesterol en la sangre y evitar infecciones.

 

Hoy, muy pocas medicinas parecen salir al mercado.

Y es que producir y llevar a la clínica un nuevo medicamento puede llegar a costar US$1.000 millones y es un proceso que puede tardar más de 15 años.

La industria está enfrentando múltiples crisis, presupuestos cada vez más reducidos y enormes desafíos científicos.

¿Es éste el fin de los nuevos hallazgos farmacéuticos?

Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, advirtió recientemente que el mundo se está dirigiendo a una “era post-antibióticos” y que llegará el momento en que muchas de las infecciones más comunes ya no podrán curarse.

Esto debido a la creciente resistencia a los antibióticos actualmente disponibles.

Y a medida que la población envejece, los científicos se esfuerzan por encontrar formas -y fármacos- para combatir la creciente epidemia de enfermedades neurológicas como Alzheimer y Parkinson.

Al parecer, el viejo modelo de desarrollo de fármacos ya no está funcionando.

Este método, en el que la industria comprometía cantidades enormes de dinero para tratar de encontrar una medicina que pudiera tratar a proporciones enormes de la población -y generar “montañas” de efectivo para cubrir otras pérdidas- ya no puede sostener a la industria.

 

Enorme vacío

El modelo es ineficiente. En nueve de cada 10 ocasiones, las moléculas que muestran promesa en las etapas iniciales fracasan en los ensayos más avanzados.

Otra gran presión para las farmacéuticas es cuando las patentes de algunos de sus fármacos más lucrativos expiran.

Y cada vez es más difícil para los científicos encontrar los blancos adecuados para un compuesto químico.

Como explica el profesor Chas Bountra, experto en medicina traslacional de la Universidad de Oxford, “no hemos logrado entender lo suficiente sobre enfermedades humanas o suficiente sobre cómo actúan los compuestos existentes”.

“Si no entendemos eso, no podemos diseñar moléculas superiores y mejores”.

Otro problema, agrega, es el proceso de duplicación en el desarrollo de un fármaco.

“No solemos publicar nuestros fracasos, o si los publicamos, lo hacemos demasiado tarde”, expresa el profesor Bountra.

“Como consecuencia, otros académicos y otras compañías que están trabajando en el mismo objetivo, continúan desperdiciando recursos y carreras y exponiendo a los pacientes a moléculas que tienen la posibilidad de fracasar”.

El proceso para producir un nuevo fármaco puede demorar hasta 15 años.

El proceso para producir un nuevo fármaco puede demorar hasta 15 años.

Industria abierta

El profesor Patrick Vallance, presidente de investigación farmacéutica y desarrollo de GlaxoSmithKline (GSK) cree que la industria es cada más abierta.

“Una de las cosas que hemos hecho es ser muy abiertos sobre los compuestos que van a la clínica”.

“Publicamos nuestros resultados y hacemos disponibles nuestros protocolos para la revisión de científicos cuando entregamos nuestros estudios”.

“Este tipo de cosas ayudan a tener una mejor visibilidad de lo que se está desarrollando” agrega.

Pero al mismo tiempo, argumenta, “tenemos que ser realistas”.

“Siempre habrá cierto grado de duplicación porque esto es parte de la competición”.

Por su parte, el profesor Paul Workman del Instituto de Investigación de Cáncer expresa que hay otro asunto importante.

“Con los problemas de la crisis financiera se ha desarrollado una especie de vacío que muchos describimos como ‘el valle de la muerte’” dice.

“Es el valle entre la investigación básica y la innovación, por un lado, y el beneficio de los pacientes y el éxito comercial, por el otro”.

“Con una enorme división en medio en la cual se ve una falta de inversión y muchísimos fracasos”.

 

Colaboración

Una posible solución, creen los expertos, es que las fundaciones de beneficencia, como la Wellcome Trust, ofrezcan inversión para llenar esa división.

El profesor Workman cree que el modelo más exitoso es aquél en donde muchos procesos para el descubrimiento y desarrollo de un fármaco ocurren bajo un mismo techo.

Esto debe funcionar con la asociación de pequeñas y grandes compañías, principalmente en las últimas etapas de desarrollo.

Y los avances científicos, agrega el experto, también están permitiendo la posibilidad de nuevos hallazgos farmacéuticos.

“La ciencia está avanzando en dirección opuesta al modelo antiguo de producción farmacéutica: hacia la medicina personalizada”.

“Con ésta se podrá identificar al paciente que se beneficiará con determinado compuesto sometiéndolo a una prueba genética”.

“Se beneficiará así a un número pequeño de pacientes pero se beneficiarán extremadamente bien” agrega.

La colaboración, dicen los expertos, es la clave del éxito futuro en el campo farmacéutico.

En especial la colaboración en las primeras etapas del desarrollo de un medicamento.

Tal como expresa el profesor Vallance, la competición más grande se verá en las últimas etapas de un fármaco.

“Habrá una feroz competencia para ser los primeros en conseguir la mejor medicina, para asegurarnos de que estamos haciendo un ensayo correcto y de que podemos demostrar que logramos obtener el mejor medicamento” expresa el profesor Vallance.

Bbc.co.uk [en línea] Londres (UK): bbc.co.uk, 31 de mayo de 2012 [ref. 27 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/05/120523_descubrimiento_nuevos_medicamentos_men.shtml



El 30% del gasto sanitario se derrocha en el uso inapropiado de innovaciones

24 01 2011

El 30% del gasto sanitario se derrocha en un uso “inapropiado e inútil” de los tratamientos y tecnologías innovadoras que publicita la industria, sin que se evalúe previamente su eficacia o su indicación para cada paciente.

Así lo han denunciado los doctores Ricard Gutiérrez, vicepresidente de la Organización Médica Colegial (OMC) y Francisco Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, quienes han presentado el informe “Recomendaciones para mejorar la adopción de las innovaciones sanitarias y su utilización en la Sanidad española”, realizado por ambas instituciones.

Los numerosos expertos que han elaborado este documento exigen la creación de un registro público, auspiciado por la OMC, de las relaciones económicas entre la industria y los profesionales y entidades sanitarias -como sociedades científicas o asociaciones de enfermos- donde cada uno quede voluntariamente “retratado”.

Así, ha apuntado Kovacs a modo de ejemplo, “la próxima vez que una sociedad científica defienda una vacuna y otra no, probablemente nos será muy útil saber quiénes son financiados y quiénes no por la industria que la promueve”.

También demandan que la OMC habilite una web para que los clínicos e investigadores denuncien las malas prácticas de la industria de las que sean objeto, como intentos de influencia inapropiada en sus dictámenes o incentivos económicos directos o indirectos.

Se solicita para los clínicos, además, una formación adecuada para que puedan “valorar la verdadera calidad de las pruebas científicas que la industria “intenta venderles”.

Los facultativos entienden que los servicios de salud tienen que ser “más rigurosos y transparentes”, de tal forma que hagan públicas todas las decisiones que adoptan en relación a las metodologías para que “cualquier individuo pueda ver cuál es el fundamento científico, si lo hay, de las decisiones adoptadas”.

“Es frecuente creer que las decisiones de gestión sanitaria se basan en la evidencia científica disponible pero, desgraciadamente, en muchos casos se ha demostrado que eso no siempre es así”, ha sentenciado Kovacs.

Estas medidas evitarían, en pleno debate sobre la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, malgastar los recursos en la aplicación de pruebas o tratamientos inútiles, o que son eficaces, pero no están indicados para un paciente concreto.

“A partir de este momento ya no vale con quejarse de que el gasto sanitario está desorbitado o de si los pacientes son maltratados o de si el tratamiento no es el óptimo. Ahora hay un cauce concreto: que cada institución se retrate demostrando si quiere o no quiere aplicarla”, ha advertido el doctor.

Esta problemática no es casual porque “los intereses de los distintos participantes no coinciden”, según el doctor, ya que la industria, como cualquier empresa, “lo que quiere es vender”.

Por su parte, el médico desea aplicar el tratamiento adecuado al paciente pero, “justamente porque la formación en metodología de la investigación en la Facultad no es suficientemente sólida, es fácilmente presa del engaño de quien quiere vender cualquier cosa a cualquier precio”.

“Esta situación tiene que terminar”, ha aseverado el experto, quien ha pedido a las autoridades sanitarias que hagan un seguimiento de estas pautas, evaluando quién las cumple y quién no.

Las 21 recomendaciones consensuadas serán ahora aprobadas por la asamblea de OMC y se ha habilitado una página web www.adopcioninnovacionessanitarias.org, para difundirlas y recoger aportaciones críticas o sugerencias, así como los eventuales conflictos de intereses que tengan los agentes sanitarios.

El documento completo está disponible aquí.

Adn.es [en línea] Barcelona (España): adn.es, 24 de enero de 2011 [ref. 19 de enero de 2011] Disponible en Internet:
http://www.adn.es/lavida/20110119/NWS-0707-innovaciones-inapropiado-sanitario-derrocha-gasto.html



El ránking de las mil empresas que más invierten en I+D está dominada por la industria de la salud

27 12 2010

La inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) es necesaria para innovar, pero no garantiza el éxito. Apple y Google lideraron en 2009 la clasificación de las mil empresas más innovadoras del mundo, pese o ocupar las posiciones 81 y 44 en el ránking por gasto en I+D.

Según el informe anual sobre innovación en la empresa, elaborado por la consultora estratégica Booz & Company, estas dos empresas, seguidas de 3M (ver gráfico adjunto), son percibidas como las más innovadoras del mundo, en una clasificación basada en encuestas a ejecutivos de 450 empresas de diez sectores, dominada por compañías tecnológicas.

Durante el pasado año, la inversión en I+D de las mil empresas más innovadoras del mundo se redujo un 3,5%, hasta 503.000 millones de dólares (382.600 millones de euros), y es la primera caída en la última década. Sin embargo, en 2009, la facturación conjunta de estas grandes empresas cayó un 11%, casi tres veces más que el gasto en I+D, hasta 13,4 billones de dólares, por lo que el peso de la inversión en innovación frente a la facturación creció, al pasar del 3,46% al 3,75% en el último año. Además, el recorte en I+D es menor al de los gastos administrativos (5,4%) y al de la inversión en capital, que se reduce un 17,5%.

La caída de la inversión total en I+D estuvo empujada por la industria automovilística, que redujo estos gastos un 14,3%, por encima de la caída de facturación, mientras que las empresas informáticas y electrónicas gastaron un 6,7% menos que en el año anterior en I+D, pese a que siguen siendo las que más gastan, con 136.921 millones de dólares en 2009, seguidas del sector de la salud (117.790 millones) y de automoción, con 73.081 millones de dólares de gasto en I+D.

Por empresas, la industria farmacéutica y de la salud domina el ránking por inversión, al ocupar seis de los diez primeros puestos, con Microsoft, Nokia y Toyota como representantes de otros sectores. Por regiones, las compañías japonesas redujeron un 10,8% su inversión en I+D, mientras que EEUU invirtió un 2,8% menos y Europa se mantuvo estable respecto a 2008.

Para José Arias, vicepresidente de Booz & Company, “el informe demuestra que la cantidad de dinero invertida en I+D no garantiza el éxito, que el dinero no compra resultados, ya que lo importante es alinear la estrategia en innovación con la de la compañía”. De hecho, Arias destaca como “las empresas que son consideradas como más innovadoras, como Google y Apple, coinciden en gestionar de forma eficiente los procesos de creación y de comercialización de nuevos productos”.

Por vez primera, Telefónica aparece entre las empresas más innovadoras del mundo por inversión, en el puesto 106. También entran Almirall y Abengoa, mientras repiten Acciona y Zeltia. Para Arias, la entrada más significativa es la de la compañía que preside César Alierta. Según explica el vicepresidente de Booz & Company, “Telefónica ha visto la necesidad de invertir más eficientemente en innovación, ante la revolución que empresas de Internet, muy innovadoras, están planteando en el negocio”. Para Arias, es positivo que la operadora “haya reestructurado su área de I+D y haya creado nuevas líneas de negocios innovadores” en el grupo.

ESTRATEGIAS DE CRECIMIENTO Y GASTOS ESTRATÉGICOS

- El ránking de las mil empresas que más invierten en I+D está dominada por la industria de la salud, con Roche como líder, y tiene presencia de tecnológicas, como Nokia y Microsoft.

- Pese a no situarse entre las compañías que más invirtien, Apple y Google son las dos empresas más citadas por los ejecutivos de grandes grupos como las más innovadoras.

- Entre las empresas españolas, Telefónica irrumpe con fuerza en el ránking de las compañías más innovadoras, en el puesto 106, con presencia también de Almirall y Zeltia.

Expansion.com [en línea] Madrid (España): expansiom.com, 27 de diciembre de 2010 [ref. 23 de diciembre de 2010] Disponible en Internet:

http://www.expansion.com/2010/12/22/empresas/tmt/1293057538.html