Implante óseo en amputados femorales

2 10 2014

Se comercializa el implante creado en el Hospital de Mataró que mejora las condiciones de vida de los amputados femorales.

El dispositivo facilita que las personas amputadas tengan más autonomía y puedan hacer vida fuera de casa, ya que pueden tener la prótesis más tiempo, se cansan menos cuando caminan y no sufren tanto dolor.

Con el nuevo implante, una persona a quien se le ha amputado la pierna a la altura de fémur puede recorrer mucha más distancia en dos minutos que antes -122,5 metros con implante, 98,4 metros sin- y lo puede hacer más rápidamente. Concretamente, si la media de la marcha de un paciente amputado sin el implante es de 49,2 metros por minuto, con este dispositivo puede llegar a los 61,3.

 

Más horas con prótesis y menos dolor

Las personas que llevan el implante también pueden llevar la prótesis durante más tiempo, hasta las 13 horas: la media en los amputados femorales es de 10 horas. A pesar del aumento del tiempo, el dolor es inferior al que se sentiría si no se llevara. El pacientes incluidos en el estudio para probar el implante femoral calificaron el dolor que sentían habitualmente en torno al 3 sobre 10, una puntuación que con el implante se reducía al 0,4.

 

Buenos resultados

El implante ha conseguido el marcador CE, que autoriza su comercialización, a raíz de la realización de un ensayo clínico, todavía abierto, realizado en el Servicio de Rehabilitación del Hospital de Mataró-que es quien ha diseñado el implante con la colaboración del Servicio de Cirugía Vascular y el Servicio de Traumatología. En el estudio participan una treintena de pacientes del Hospital de Mataró, del Hospital La Fe de Valencia y del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria de Tenerife, con edades comprendidas entre los 30 y los 87 años. La fabricación del implante lo ha realizado la empresa valenciana TEQUIR SL.

 

Ensayo clínico en dos fases

La primera fase del ensayo ha consistido en la colocación del dispositivo, que se implanta dentro del hueso y permite apoyar el peso de la pierna amputada en el encaje de la prótesis. El paciente, una vez dado de alta al cabo de dos días, está 14 meses en seguimiento y asiste a varias sesiones de rehabilitación.

En una segunda fase, que comenzará dentro de unos meses, se realizará la colocación externa, sin necesidad de ingreso, de un segundo dispositivo, también diseñado por el equipo de Rehabilitación del Hospital de Mataró. El objetivo de este segundo dispositivo es conectarse directamente a la prótesis sin necesidad de encaje, que es lo que causa la mayor parte de las molestias y las llagas en los amputados.

 

 

Csdm.es [en línea] Mataró (ESP): csdm.es, 02 de octubre de 2014 [ref. 10 de julio de 2014] Disponible en Internet: http://www.csdm.es/



Nueva aleación de magnesio para aplicaciones biomédicas

7 02 2013

Científicos de los Departamentos de Física y Biología Celular de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) así como de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) han desarrollado una nueva aleación de magnesio no citotóxica con mejores propiedades mecánicas y mejor comportamiento frente a la corrosión por medio de la adición de una pequeña cantidad de paladio. Esta nueva aleación tiene una aplicación potencial como implantes biodegradables.

Microestructura de la aleación de Magnesio y Paladio

Microestructura de la aleación de Magnesio y Paladio

Referencias

S. González, E. Pellicer, J. Fornell, A. Blanquer, L. Barrios, E. Ibañez, P. Solsona, S. Suriñach, M. D. Baró, C. Nogués, J. Sort. “Improved mechanical perfomance and delayed corrosion phenomena in biodegradable Mg-Zn-Ca alloys through Pd-alloying”. J. Mech. Behav. Biomed. Mater. 6 (2012) 53-62.

En la actualidad existen diferentes materiales metálicos para aplicaciones biomédicas tales como aceros, aleaciones de titanio, etc. Estas aleaciones se pueden utilizar, por ejemplo, como implantes pues permiten soportar altas cargas y no presentan una deformación excesiva ni tampoco cambios dimensionales permanentes. A pesar de su frecuente utilización, estas aleaciones presentan una rigidez superior a la del hueso humano por lo que el hueso puede sufrir reabsorción, muerte celular así como que el implante se pueda aflojar. El problema de absorción del hueso (pérdida de masa) es similar al que sufren los astronautas en el espacio. Esta pérdida sucede debido a que la falta de gravedad impide que el hueso cumpla su función de soportar el peso del cuerpo.

Esta limitación se puede superar utilizando aleaciones de magnesio ya que presentan poca rigidez. Es más, las aleaciones de magnesio presentan buena biocompatibilidad y son biodegradables (materiales no tóxicos que son reabsorvidos por el cuerpo humano después de un cierto tiempo), lo cuál es una gran ventaja pues evita la necesidad de sacar el implante del cuerpo una vez que paciente se ha recuperado. Sin embargo, el problema de algunas aleaciones de magnesio es la alta velocidad de corrosión que presentan en condiciones fisiológicas, lo cuál hace que estas aleaciones se degraden antes de que el hueso se pueda reparar. Por esta misma razón es importante disminuir la velocidad de degradación de las aleaciones de magnesio.

En nuestro trabajo se muestra cómo una manera adecuada y efectiva de retrasar el comienzo de la corrosión es aleando el magnesio con paladio tal y como evidencia el desplazamiento de los potenciales de corrosión a valores más positivos. La superficie corroida de esta muestra es también más lisa y presenta menor cantidad de oquedades. El paladio se ha utilizado durante muchos años como un elemento principal en aleaciones dentales debido a su alta resistencia a la corrosión y baja actividad tóxica. Así, controlando la concentración de paladio en la aleación, podemos controlar la velocidad de degradación de los implantes, haciendo que estos se degraden cuando el hueso esté recuperado.

La microestructura de la aleación de magnesio inicial, la cuál consiste en pequeños cristales dispersos en una matriz amorfa, cambia drásticamente cuando se añade una pequeña cantidad de paladio pues esta es suficiente para formar una microestructura totalmente cristalina (Figura). A partir de los estudios de nanoindentación hemos observado cómo la adición de este elemento aumenta la dureza de la aleación así como la resistencia al desgaste. La resistencia al desgaste es interesante ya que evita que se formen restos procedentes del desgaste que puedan ocasionar reacciones inflamatorias.

Los ensayos de citotoxicidad no muestran un aumento significativo en el número de células muertas tras ser cultivadas durante 27 horas, lo que confirma que esta aleación no es citotóxica y que por tanto se puede utilizar potencialmente como implantes biodegradables

Sergio González, Eva Pellicer

Departamento de Física

Sergio.Gonzalez@uab.cat; Eva.Pellicer.icn@uab.cat

 

Uab.es [en línea] Bellaterra (ESP): uab.es, 07 de febrero de 2013 [ref. mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.uab.es/servlet/Satellite?cid=1096481466568&pagename=UABDivulga%2FPage%2FTemplatePageDetallArticleInvestigar&param1=1337150371986