Los glóbulos blancos “escanean” el torrente sanguíneo para provocar daño cardiovascular

18 12 2014

Un estudio publicado en Science y liderado por investigadores del CNIC descubre que los neutrófilos escanean activamente la sangre dentro de los vasos en busca de plaquetas activadas.

El estudio demuestra que muchos tipos de accidentes cardiovasculares, como el ictus o el choque séptico, se originan por la acción de los leucocitos que se activan por este mecanismo.

El estudio tiene importantes implicaciones para entender, y tratar, accidentes cardiovasculares de muy amplia índole.

 

Investigadores del CNIC han descubierto que un subtipo de los principales agentes defensivos del organismo, los leucocitos o glóbulos blancos, lleva a cabo un procedimiento de “escaneo” dentro de los vasos sanguíneos que desencadena múltiples tipos de accidentes cardiovasculares, incluyendo algunos tan comunes como el ictus, según publican hoy en la revista Science.

Si uno le preguntara a un médico que le prediga la probabilidad de que sufra un accidente cardiovascular, por ejemplo un ictus o un infarto de miocardio, este le contestaría que la respuesta no es simple porque no se conoce exactamente cómo se inician estos accidentes. Dirá también que existen ciertos marcadores que, no obstante, son altamente predictivos. Uno de estos marcadores es el nivel de un tipo específico de leucocitos –los neutrófilos- en la sangre. El otro, es la presencia de plaquetas activadas en el torrente sanguíneo, las cuales son responsables de la coagulación y contra las que se han desarrollado drogas tan conocidas como la aspirina. La pregunta desde el punto de vista biológico es si existe una relación meramente casual entre ambos marcadores, o si realmente es que ambos tipos celulares, neutrófilos y plaquetas, cooperan para iniciar un accidente vascular.

En colaboración con grupos de la universidad complutense, del departamento de Imagen Avanzada del CNIC, y grupos en Alemania, Estados Unidos y Japón, el equipo del Dr. Andrés Hidalgo, investigador del Departamento de Aterosclerosis, Imagen y Epidemiología del CNIC ha descubierto un sorprendente mecanismo que explica cómo ambos tipos de células, neutrófilos y plaquetas, cooperan para iniciar accidentes cardiovasculares.

Para escudriñar este fenómeno, los investigadores del grupo han mirado directamente dentro de los vasos sanguíneos de tejidos vivos con técnicas avanzadas de microscopia, las cuales permiten ver neutrófilos y plaquetas individuales durante el proceso inflamatorio. La primera sorpresa que se llevaron fue que los neutrófilos que se pegan al vaso inflamado extienden una especie de brazo o protrusión celular hacia el interior del vaso en la que se concentra una proteína altamente adhesiva. La segunda observación inesperada es que algunas de las plaquetas de la sangre se pegaban a esta la proteína presente en esta protrusión. Sorprendentemente, solo las plaquetas que estaban activadas (uno de estos marcadores predictivos de accidentes cardiovasculares) se adherían a esta estructura. La última observación, quizás la más sorprendente, es que esta proteína adhesiva es también capaz de mandar señales al neutrófilo para que inicie una respuesta inflamatoria. Esta respuesta es, en último término, la responsable del daño vascular.

Para investigar como este proceso puede subyacer a los accidentes vasculares referidos anteriormente, los investigadores indujeron ictus, choque séptico o daño pulmonar agudo en ratones en los que la proteína adhesiva estaba ausente o se había bloqueado, y se encontraron con que en todos ellos el grado de daño a los tejidos afectados (cerebro, hígado o pulmón) estaba significativamente reducido comparado con animales no tratados.

El trabajo explica antiguas observaciones clínicas, y tiene implicaciones que pueden ser inmediatas para entender cómo se originan muchos de los tipos de accidentes cardiovasculares más prevalentes en nuestra sociedad.

El trabajo también ilustra como el uso de técnicas de última generación nos ayuda a descubrir la elegancia de procesos biológicos previamente desconocidos, y que ahora pueden ser manipulados para prevenir o tratar enfermedades que de otra manera pueden ser devastadoras para la salud humana.

Sreeramkumar V, Adrover JM, Ballesteros I, Cuartero MI, Rossaint J, Bilbao I, Nácher M, Pitaval C, Radovanovic I, Fukui Y, McEver RP, Filippi MD, Lizasoain I, Ruiz-Cabello J, Zarbock A, Moro MA and Hidalgo A. Neutrophils scan for activated platelets to initiate inflammation. Science, In Press 2014.

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 Cnic.es [en línea] Madrid (ESP): cnic.es, 18 de diciembre de 2014 [ref. 05 de diciembre de 2014] Disponible en Internet: https://www.cnic.es/es/noticias/index.php?id=3923



Los anticoagulantes son seguros en pacientes tratados con warfarina después de un ictus

16 08 2012

El medicamento que disuelve los coágulos, llamado activador tisular del plasminógeno (tPA, por sus siglas en inglés), es seguro para su uso en pacientes con ictus agudo, que ya están en tratamiento con warfarina, según investigadores del Duke Clinical Research Institute (DCRI).   

 

Este estudio ayuda a disipar las preocupaciones sobre el tPA, ya que se pensaba que era demasiado peligroso para su uso en pacientes ya tratados con anticoagulación, y que podría causar hemorragias intracraneales potencialmente mortales. La nueva investigación ha sido publicada en la revista ‘JAMA‘.

“Hasta la fecha, no existían estudios clínicos aleatorizados o estudios de cohorte de gran tamaño para guiarnos”, explica el doctor Ying Xian, profesor de Medicina en Duke, y autor principal del estudio. Según Xian, “nuestro nuevo estudio a escala nacional no encontró un aumento estadísticamente significativo de riesgo, lo cual apoya el uso de tPA intravenoso en pacientes tratados con warfarina, si su INR es igual o menos a 1.7″.

El INR (International Normalized Ratio), mide la velocidad a la que la sangre se coagula en pacientes que toman medicamentos anticoagulantes, como la warfarina.

 

Los investigadores de Duke también observaron que casi la mitad de los pacientes tratados con warfarina, que podrían haberse beneficiado del tratamiento con tPA, no recibieron este tratamiento. Según Eric Peterson, autor principal del artículo “una parte sustancial de los pacientes que toman warfarina, no recibieron tPA después de su accidente cerebrovascular”.

La warfarina es un anticoagulante que reduce la tasa de ictus en pacientes con fibrilación auricular -latidos irregulares del corazón. Si el tratamiento con warfarina falla, y el paciente sufre un derrame cerebral, el tPA es el único tratamiento eficaz. Sin embargo, también conlleva un mayor riesgo de hemorragia intracraneal sintomática. Las directrices de la American Heart Association dice que el tPA, en pacientes tratados con warfarina, puede usarse si el INR es menor o igual a 1,7, pero pocos estudios apoyan estas directrices.

 

El nuevo estudio observacional de Duke incluyó a 23.437 pacientes con ictus, de 1.203 hospitales, analizando el uso del tPA, en pacientes en tratamienfo con warfarina, y en pacientes que no tomaban este anticoagulante. Mientras que los pacientes tratados con warfarina tenían tasas un poco más altas de hemorragia intracraneal que los los pacientes no tratados con warfarina (5,7% vs 4,6%), estos pacientes también tenían una edad más avanzada. Después de realizar ajustes por edad, la gravedad del accidente cerebrovascular, y otros factores, el riesgo de hemorragia intracraneal fue similar.

“Este estudio proporciona apoyo a las directrices actuales de tratamiento”, afirma Xian, e indica que una porción de la población está siendo sub-tratada. Por otro lado, según el investigador, “se necesitan más estudios para analizar el uso de tPA en pacientes con un INR mayor de 1.7, así como en aquellos que están tomando uno de los nuevos anticoagulantes alternativos a la warfarina (dabigatrán y rivaroxiban)”.

 

Diariosalud.net [en línea] Montevideo (URU): diariosalud.net, 16 de agosto de 2012 [ref. 30 de junio de 2012] Disponible en Internet: http://diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=24713&Itemid=413



Revelan el mecanismo de protección cerebral durante un ictus

25 08 2011

Neurólogos de la Universidad de Bristol han identificado el mecanismo de protección natural de algunas de las células nerviosas del cerebro durante el inicio de un ictus. Los resultados, publicados en la revista ‘Journal of Neuroscience‘, podrían ser utilizados con el fin de desarrollar tratamientos para proteger a otros tipos de células nerviosas responsables del habla y el movimiento.

El accidente cerebrovascular  -la tercera causa de muerte en el Reino Unido- provoca la interrupción del suministro de sangre al cerebro, privando a las células nerviosas de oxígeno y nutrientes. Esto conduce a la muerte de las células nerviosas y a la consecuente pérdida de funciones cognitivas del cerebro tales como el habla y el movimiento. Sin embargo, no todas las células nerviosas son igualmente susceptibles al daño inducido por el derrame cerebral.

La investigación, dirigida por el doctor Jack Mellor de la Universidad de Bristol, examinó dos tipos de células nerviosas en una parte del cerebro llamada hipocampo – la región vinculada a la memoria y la orientación. Uno de estos tipos de células, las células CA1, es altamente susceptible a los daños tras un accidente cerebrovascular, mientras que el otro, las células CA3, es mucho más resistente a pesar de que existen muchas similitudes entre los dos tipos.

En palabras del doctor Mellor, “si podemos entender por qué algunas células nerviosas son resistentes a los daños causados por un accidente cerebrovascular, podremos ser capaces de desarrollar estrategias para proteger a las células sensibles”.

Los investigadores observaron que las células CA3 poseen un mecanismo para reducir su vulnerabilidad durante, e inmediatamente después de un ictus, según un modelo de laboratorio. Según este mecanismo, las células CA3 se vuelven menos sensibles al neurotransmisor glutamato (que se libera en grandes cantidades durante un ictus), mediante la eliminación de las proteínas del receptor de glutamato de la superficie celular.

La eliminación de los receptores de glutamato es activada por los receptores de adenosina A3, que se activan ante niveles muy altos del neurotransmisor adenosina — sólo durante un ictus. Curiosamente, las células CA1 que son susceptibles al daño por accidente cerebrovascular no tienen receptores de adenosina A3 y no responden al modelo de eliminación de los receptores de glutamato durante el accidente cerebrovascular. Los resultados revelan que las células CA3 poseen un mecanismo de protección neuronal.

El doctor Mellor agregó que “históricamente, el ictus ha sido muy difícil de tratar debido a su carácter imprevisible y la necesidad de administrar medicamentos a los pocos minutos de su inicio. Nuestra investigación no resuelve estos problemas, pero pone de manifiesto la protección natural que ofrecen algunas células nerviosas, conocimiento útil para desarrollar tratamientos y proteger a otros tipos de células”.

VALIDADO POR LA SRA. ALBA CALLS.

Europapress.es [en línea] Madrid (España): europapress.es, 25 de agosto de 2011 [ref. 17 de agosto de 2011] Disponible en Internet:

http://www.europapress.es/salud/noticia-revelan-mecanismo-proteccion-cerebral-ictus-20110817110210.html