Salvan la vida a un feto con una endoscopia para desatascar un bronquio

15 03 2012

Especialistas del Hospital Clínic y de Sant Joan de Déu han practicado una operación pionera en el mundo para desatascar con una endoscopia un bronquio obstruido de un feto de 26 semanas, una operación con la que se salvó su vida.

“Gracias a una ecografía se pudo detectar el problema a tiempo; si no la hubiésemos intervenido, la niña estaría muerta”, ha destacado hoy en una conferencia de prensa el doctor Julio Moreno, neonatólogo del hospital catalán de Sant Joan de Déu.

Tras la operación, el embarazo tuvo una evolución normal y, a las 38 semanas y con 2,5 kilogramos, nació una niña que actualmente tiene 16 meses y hace una vida normal.

Es la primera vez en el mundo que se interviene a un feto de una atresia bronquial derecha (grave obstrucción de los bronquios) mediante una endoscopio diminuto, de 3 milímetros, por la tráquea.

Anatomía del árbol bronquial

Anatomía del árbol bronquial

Tras introducir el aparato por la boca del feto, los especialistas del Clínic de Barcelona y de Sant Joan de Déu observaron la obstrucción y la perforaron con un láser, de manera que se reconectaron los bronquios y así se desinfló el pulmón hasta recuperar su tamaño normal.

La atresia bronquial en fase fetal se había descrito anteriormente, pero en todos los casos no se había podido intervenir y el feto había muerto antes de nacer o poco después del parto.

La operación presentada hoy, que se llevó a cabo hace un año y medio, fue corta, de media hora de duración, pero muy delicada, ya que se practicó en un feto de 800 gramos con tejidos tan finos como un papel de fumar y a escasos milímetros del corazón.

En el caso presentado hoy, uno de los bronquios principales que conectan el pulmón con la tráquea no se formó bien y le faltaba una porción, lo que hizo que todo el pulmón quedara aislado y sus secreciones se acumulasen, hinchando este órgano y provocando fallo cardíaco.

Con palabras de agradecimiento a los doctores, la madre del bebé, Mónica Colomina, de 33 años, ha relatado hoy el momento en que le propusieron intervenirla: “Era la única opción, o lo probábamos o interrumpíamos el embarazo”.

Según ha explicado su madre, la niña, que se llama Alaitz (que significa alegría en vasco) hace “una vida completamente normal y está contenta y feliz”.

La única intervención a la que se ha tenido que someter Alaitz a los trece días de nacer fue a una operación quirúrgica para extirpar dos de los tres lóbulos del pulmón derecho dañados por la obstrucción bronquial.

Según la doctora Montserrat Castañón, cirujana pediátrica de Sant Joan de Déu, el haber perdido dos lóbulos de un pulmón no afectará a la calidad de vida de Alaitz en ningún aspecto.

La intervención, diseñada íntegramente en Barcelona por especialistas del Clínic y de Sant Joan de Déu, ofrece una opción de salvar la vida de una anomalía congénita como la atresia bronquial que afecta a uno de cada 10.000 fetos.

El jefe del Servicio de Medicina Maternofetal del Hospital Clínic, Eduard Gratacós, ha destacado que nuevos tratamientos como el que se ha presentado hoy ponen de relieve que Barcelona es referente en innovación médica y que Cataluña goza de un sistema de salud pública “buenísimo”.

El Hospital de Sant Joan de Déu y el Clínic colaboran en diversos proyectos y forman parte del “Health Universitat de Barcelona Campus” (HUBc), una alianza o ‘hub’ que engloba a 30 entidades dedicadas a la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento en el terreno de las ciencias de la salud.

En cirugía fetal, el Clínic y Sant Joan de Déu dan solución a más de 200 casos de patologías, constituyendo uno de los cinco centros del mundo con más volumen de intervenciones en ese ámbito.

Ecodiario.eleconomista.es [en línea] Madrid (ESP): ecodiario.eleconomista.es, 15 de marzo de 2012 [ref. 13 de marzo de 2012] Disponible en Internet: http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/3817153/03/12/salvan-la-vida-a-un-feto-con-una-endoscopia-para-desatascar-un-bronquio.html



Dr BRUGADA: En tiempos de crisis: pensar en el futuro

2 05 2011

Prof. Josep Brugada

Director Médico, Hospital Clínic, Barcelona

Nuestro estado del bienestar no está en su mejor momento. La realidad económica nos está colocando en el nivel que nos corresponde como estado moderno, democrático pero menos rico de lo que pensábamos. Hemos consumido por encima de nuestras posibilidades y ahora nos toca devolver lo gastado. Muchas de las inversiones se han realizado sin planificación estratégica y pensando más en la inmediatez territorial o electoral que en las necesidades como país.

Ahora nos toca aceptar resignados que no podemos gastar lo que no tenemos y que muchas de las infraestructuras van a quedar infrautilizadas. Algunas porque nunca debieron ser construidas ya que su utilidad era mas que dudosa, y otras porque no disponemos de los medios para ponerlas en marcha a pleno rendimiento. Esto incluye, como no, a las infraestructuras sanitarias. Tenemos un sistema sanitario envidiable en muchos aspectos. Cobertura universal, gratuidad de las prestaciones, copago muy limitado (farmacia) y generosidad con todos los sectores sociales, incluso aquellos recién llegados que no han participado de la financiación del mismo hasta ahora.

Un sistema así tiene un techo de gasto. Es impensable mantener esta situación de forma indefinida, especialmente si el gasto aumenta exponencialmente y los ingresos se reducen de forma significativa por la disminución de la recaudación del Estado. Y esta es la situación que hemos vivido en los últimos años. Ahora toca replantearse todo el sistema. Adaptar nuestros gastos a los ingresos. Hacer sostenible aquello que haya que sostener porqué funciona y como argumenta el Prof. Guillem Lopez-Casasnovas, hacer solvente, cambiándolo, aquello que ahora no lo es.

No podemos jugar como país a esta incertidumbre en las prestaciones sociales básicas, y la sanidad ciertamente es una de ellas. La crisis debería ser la espoleta que disparase la necesaria evolución hacia una sanidad sin sobresaltos y que siguiera funcionando independientemente de los cambios políticos, económicos y sociales.