Dr PICAS: La “industrialización de la medicina”

7 02 2011

Dr. Josep Manel Picas Vidal

Director de Sistemes i les TIC de l’Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

La práctica sanitaria, está sometida desde hace muchos años, a una discusión que tiene sus defensores más o menos radicalizados, en sus dos posibles aproximaciones, ¿es una ciencia o un arte? Seguro que encontraríamos argumentos a favor de ambos conceptos, por un lado, la necesidad de aplicar el conocimiento científico, aquel que se basa en la relación causa-efecto, en la evidencia de resultados o en análisis comparativos con solidez estadística; sin embargo podemos utilizar argumentos que sustentan la segunda aproximación, la creatividad necesaria, la intuición al considerar con ponderaciones distintas, un conjunto de variables que al final nos llevan a tomar una decisión o actuación diagnóstico terapéutica acertada.

Probablemente, este tema, subyace en la base del poco avance en la que podríamos llamar la industrialización de la práctica sanitaria en general y en concreto de la medicina, entendida como la estandarización de procesos que pretenden obtener un resultado englobado en un producto denominado salud; a este nivel se hace necesaria la utilización de las Tecnologías de al Información y la Comunicación; sin embargo, si comparamos con otros sectores el avance es exasperadamente lento, si tenemos en cuenta que las herramientas, con todos sus potenciales y costes actuales ya están aquí.

Es difícil concluir los motivos, podríamos apuntar algunos: la gran intervención de personas en los procesos (mas del 75 % de los costos sanitarios globales, en hospitales y atención primaria se dedican a retribuir a recursos humanos, la mayoría de ellos de alta calificación), la gran cantidad y la complejidad de procesos que intervienen dentro de un determinado problema de salud,  y la consideración de que el gasto en TIC es una inversión aplazable (mucho más en tiempos de restricciones de gasto)

Sin embargo, algún viento a favor empieza a soplar, la necesidad de desburocratizar, de re-ingenierar y optimizar procesos (incipiente introducción de métodos como LEAN production systems o Six Sigma) y quizás el mas potente: la necesidad de “no hacer daño” que seguiría al concepto de calidad y seguridad del paciente. Ambos parecen que están dando pasos iniciales, que exigirán profundas políticas de gestión del cambio, si no queremos que queden retardadas o ancladas por la inercia y a veces por la resistencia  generada por la intervención de una gran cantidad de personas, con una alta variabilidad de roles y conocimientos.

Finalmente, comentar que es absolutamente necesario promover y potenciar nuevas iniciativas, que nos sitúen en el camino correcto y a su vez sirvan de lecho para generar al cambio cultural necesario, para la aparición de nuevas y más avanzadas propuestas.