Dr BRUGADA: En tiempos de crisis: pensar en el futuro

2 05 2011

Prof. Josep Brugada

Director Médico, Hospital Clínic, Barcelona

Nuestro estado del bienestar no está en su mejor momento. La realidad económica nos está colocando en el nivel que nos corresponde como estado moderno, democrático pero menos rico de lo que pensábamos. Hemos consumido por encima de nuestras posibilidades y ahora nos toca devolver lo gastado. Muchas de las inversiones se han realizado sin planificación estratégica y pensando más en la inmediatez territorial o electoral que en las necesidades como país.

Ahora nos toca aceptar resignados que no podemos gastar lo que no tenemos y que muchas de las infraestructuras van a quedar infrautilizadas. Algunas porque nunca debieron ser construidas ya que su utilidad era mas que dudosa, y otras porque no disponemos de los medios para ponerlas en marcha a pleno rendimiento. Esto incluye, como no, a las infraestructuras sanitarias. Tenemos un sistema sanitario envidiable en muchos aspectos. Cobertura universal, gratuidad de las prestaciones, copago muy limitado (farmacia) y generosidad con todos los sectores sociales, incluso aquellos recién llegados que no han participado de la financiación del mismo hasta ahora.

Un sistema así tiene un techo de gasto. Es impensable mantener esta situación de forma indefinida, especialmente si el gasto aumenta exponencialmente y los ingresos se reducen de forma significativa por la disminución de la recaudación del Estado. Y esta es la situación que hemos vivido en los últimos años. Ahora toca replantearse todo el sistema. Adaptar nuestros gastos a los ingresos. Hacer sostenible aquello que haya que sostener porqué funciona y como argumenta el Prof. Guillem Lopez-Casasnovas, hacer solvente, cambiándolo, aquello que ahora no lo es.

No podemos jugar como país a esta incertidumbre en las prestaciones sociales básicas, y la sanidad ciertamente es una de ellas. La crisis debería ser la espoleta que disparase la necesaria evolución hacia una sanidad sin sobresaltos y que siguiera funcionando independientemente de los cambios políticos, económicos y sociales.