Dr MONTEAGUDO: eSalud y potenciación de los pacientes

6 06 2011

José Luis Monteagudo Peña

Jefe de la Unidad de Investigación en telemedicina y e-Salud

Instituto de Salud Carlos III

Históricamente los desarrollos tecnológicos en el sector sanitario han servido para facilitar las labores diagnósticas y terapéuticas de los profesionales médicos. Más recientemente, el desarrollo de la informática, ha permitido desarrollar info-estructuras para la gestión y la práctica sanitaria. En los últimos años se ha producido un cambio importante con la capacidad de Internet y otras tecnologías de la información y las comunicaciones para habilitar la realización práctica del concepto de “potenciación del paciente” (patient empowerment). La idea de la potenciación, se refiere a la capacidad de los individuos para comprender e influenciar activamente sobre su salud, lo que se traduce en un papel más activo y de mayor responsabilidad en los procesos asistenciales, incluyendo su relación con los profesionales y las instituciones sanitarias.

La introducción y desarrollo de esta filosofía de dar más poder al paciente se ha producido en el contexto de movimientos sociales como de defensa de los derechos del consumidor y de activismo de los pacientes, pero también desde la perspectiva de utilizarla como palanca de transformación del sistema sanitario. De hecho todas las autoridades sanitarias de los países avanzados y las organizaciones supranacionales como la UE la incluyen en sus líneas estratégicas para la mejora de los sistemas sanitarios la potenciación de los pacientes. En línea con estas tendencias la OMS la ha descrito como un “pre-requisito para la salud” así como ”una asociación proactiva con el paciente y una estrategia de auto-cuidado para mejorar los resultados de salud y la calidad de vida entre los enfermos crónicos”.

Las iniciativas gubernamentales para aumentar el poder de los pacientes se han dirigido fundamentalmente a tres aspectos: 1) promoción de las conductas saludables; 2) procesos de gestión de la enfermedad y 3) relaciones con los proveedores de cuidados sanitarios.

De acuerdo con Health Consumer Powerhouse, en su informe del estado de situación en Europa (“The empowerment of the European Patient 2009”), los indicadores de potenciación de los pacientes comprenden los derechos a elegir entre proveedores, el acceso directo al especialista, la participación en la toma de decisiones, el derecho a la segunda opinión, el acceso a la Historia Clínica Electrónica propia, los catálogos de ranking de proveedores y la disponibilidad de medios de comunicación para acceder a información sanitaria.

Internet se ha consolidado hace ya tiempo como una herramienta poderosa para facilitar el acceso a la información de Salud por los ciudadanos, pero también para la educación sanitaria, el cambio de conducta, la teleconsulta y la segunda opinión. Hoy día se dispone de una nueva ola de herramientas de e-Salud y de iniciativas emergentes con un alto potencial de potenciación del paciente. Entre ellas se encuentran los medios de computación social (Web 2.0); los sistemas de comunicaciones interactivas multicanal; salud móvil (mHealth); de Historias Clínicas Personales (PHRs); servicios AAL (Ambient Assisted Living) para la vida independiente en casa; salud personal; salud personalizada y plataformas abiertas e interoperables de servicios Web con aplicaciones para la (auto) gestión de los pacientes crónicos y los cuidados de larga duración.

En la transición a los posibles escenarios de futuro para la sanidad será interesante observar la forma en que se van a desarrollar las capacidades tecnológicas de potenciación de los ciudadanos en el cuidado de su salud, cómo se van a adoptar por la población, cómo van a convivir con los procesos de atención formal y cómo los profesionales sanitarios van a adaptarse a una nueva situación de relación con los pacientes mucho mas rica en posibilidades que en el pasado.