Dr Herrero: La tecnología casi corre más que nuestra propia imaginación

3 06 2013

Javier Herrero Jover, MD, PhD

Presidente de Alma IT Systems

 

 

Hablamos de la imagen médica digital, ayer con su incorporación en los hospitales parecía que iba a solucionar únicamente  un problema logístico de archivo y gestión radiológica. Poco después  y una vez implantada, se comprobó que si sobre esas imágenes digitalizadas se empleaba tecnología  software donde los ingenieros implementaban  determinados algoritmos, ofrecían al médico unas soluciones que hasta el momento eran impensables, ver un órgano en 3D, planificar  o cuantificar su funcionalidad, calculando por ejemplo la eyección cardiaca o la turbulencia de la sangre en un aneurisma.

Hoy hablamos del  MODELO ESPECÍFICO DEL PACIENTE  (SPM sus siglas en ingles), éste, el SPM ya es una herramienta imprescindible en el cuidado del paciente en múltiples especialidades, hoy podemos conocer no sólo el grado de obstrucción de una coronaria sino cuantificar el tipo de dicha obstrucción ya sea cálcica o de triglicéridos, podemos cuantificar la disminución de un tumor después de su terapia oncológica superponiendo exploraciones diferidas en el tiempo o realizando sustracciones con TACS/ Resonancias magnéticas. También empleamos el SPM en la planificación de una intervención de neurocirugía, en el cálculo  del tamaño de un implante de rodilla o en el caso de la radiología intervencionista,  ayudándonos a navegar y guiarnos hacia el aneurisma para poderlo tratar.

La absoluta especificidad del paciente,  impedía emplear un modelo estándar,  como el empleado en otras ramas del conocimiento ya fuera la automoción, donde el modelo del vehículo introducido en un ordenador sirve para comprobar el comportamiento de sus materiales frente a un cash o el modelo de un avión o la tubería de un oleoducto. En el caso del humano, ha sido gracias a la digitalización de la imagen radiológica que nos ha permitido tener un modelo especifico del paciente y poder empezar a hablar de la medicina personalizada que también se construye sobre o a partir del SPM.

Pero como comentaba al inicio de este artículo, la tecnología corre casi más que nuestra imaginación y digo casi porque tal como apuntaba en una presentación que realizamos en la academia de ingeniería de Madrid en el 2005, el SPM podría servir para que en el futuro se pudieran construir estructuras anatómicas  sobre las cuales pudieran anidar células especificas que dieran determinadas funcionalidades de órganos, como actividades pancreáticas o hepáticas. Pues bien, en la reciente publicación  “Bioresorbable Airway Splint Created with a Three-Dimensional Printer N Engl J Med 2013; 368:2043-2045 May 23, 2013” aparece el empleo del SPM para la construcción de una porción de tráquea a un bebe de 4 meses.  La combinación de la medicina regenerativa con la ingeniería de software  nos dará , estoy seguro en muy poco tiempo, agradables y sorprendentes sorpresas.



Sra Escala. GAMIFICACIÓN: Jugar a vivir más y mejor.

3 12 2012

Elena Escala Sáenz

Redactora Jefe de Diariomedico.com

 

 

La gamificación es, junto a las redes sociales y la mobile health, una de las grandes apuestas del sector sanitario para los próximos 5 años. Se trata de incorporar al ámbito de la salud el factor lúdico propio de los videojuegos con el fin de fomentar estilos de vida saludables, conseguir objetivos de prevención o mejorar el control de enfermos crónicos.

Según un informe de la consultora norteamericana Gartner, en 2015 más del 50 por ciento de las empresas habrán incorporado la gamificación en su estrategia de fidelización de clientes y en 2014 el 70 por ciento contarán con al menos una aplicación basada en la gamificación.

Lo cierto es que la gamificación no es algo nuevo. Utilizar los juegos para motivar a las personas y ayudarles a conseguir o incluso mejorar sus objetivos es una estrategia muy antigua; sin embargo, no ha sido hasta la llegada de los videojuegos y otros avances tecnológicos que la gamificación ha conseguido un merecido respaldo para su validación.

Hoy es habitual utilizar aplicaciones que nos marcan objetivos, los comparan con los de otros usuarios y nos plantean retos que debemos superar, mejorando de esta manera nuestras propias marcas con un punto extra de diversión. El factor social en la Red es fundamental para dar sentido a la competición y ya se ha aplicado con éxito en marketing, selección de personal, gestión, productividad y fidelización de usuarios, y cada vez más sectores apuestan por la gamificación.

El sanitario no se queda atrás, y hoy contamos con varios ejemplos del uso de la gamificación, más allá de los típicos juegos que buscan modificar parámetros relacionados con la actividad física y la alimentación. Especialistas de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, están trabajando en la validación de un protocolo de ejercicios de rehabilitación basados en videojuegos ya existentes, y el Hospital NISA Aguas Vivas, en Valencia, diseña juegos informáticos ad hoc para la rehabilitación cognitiva.

Fuera de nuestras fronteras, grupos de trabajo de la Universidad de California, en San Francisco, ya han demostrado que la gamificación aplicada al entrenamiento cognitivo intensivo tiene efectos positivos en la esquizofrenia, y la Diabetes Hands Foundation, dirigida por Manny Hernández, ha cosechado uno de sus mayores éxitos gracias a HealthSeeker, una aplicación para diabéticos que cada día les plantea unos retos de salud. Una vez alcanzados se reciben unos puntos y la puntuación se notifica a través de las redes sociales (Facebook y Twitter). Además, el refuerzo positivo que una persona pueda ejercer sobre otros participantes también se premia con puntos, lo que potencia la interacción entre todos los miembros de la comunidad.

Asimismo, uno de los sectores más interesados en el desarrollo de la gamificación es el de las aseguradoras. En sistemas sanitarios básicamente privados, como el norteamericano, la gamificación puede ahorrar mucho dinero tanto a las aseguradoras como a los empleadores. De ahí que grandes grupos empresariales que emplean a cientos de trabajadores en grandes superficies hayan introducido “juegos” a través de los cuales monitorizan la salud de sus empleados y les plantean retos u objetivos que, una vez alcanzados, se traducen en una reducción en el coste de la póliza o en beneficios económicos y sociales.

Por lo tanto, la gamificación debe verse como algo más que una herramienta social de marketing y publicidad; la gamificación tal vez sea la mejor aliada de las políticas de salud pública del futuro.



DR BLANCH: Conocimiento y visión

6 08 2012

Lluís Blanch MD, PhD.

Senior Medicina Intensiva

Director Investigación e Innovación,

Corporació Sanitària Universitària Parc Taulí

CIBER Enfermedades Respiratorias

Universitat Autònoma de Barcelona

 

A menudo nos llegan noticias relacionadas con descubrimientos científicos que a corto o largo plazo aportarán mejoras en el tratamiento y cuidado de los pacientes. El objetivo primordial de la investigación siempre es conseguir mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad, estudiando su origen, el porqué de su desarrollo en las personas, su incidencia en el organismo y la posible prevención, vía de mejora, o curación. Este es el principal retorno que la sociedad obtiene de la investigación.

 

El deber de todo científico es diseminar los conocimientos que la investigación le aporta para contribuir al progreso colectivo en el tratamiento de la enfermedad, pero es justo y -cada vez más- necesario que el investigador adopte también una nueva visión empresarial y la aplique a sus logros ya que, de no hacerlo, sectores que no han participado del esfuerzo personal o de la institución que le apoya, obtendrán el posible rendimiento económico. Por todo ello, es necesario que cuando el resultado de un proyecto de investigación sea susceptible de interesar al mercado, el investigador o la institución proteja la propiedad intelectual, así como los derechos sobre la futura explotación y, una vez protegidos, procedan a la revelación del avance científico en congresos, publicaciones, etc … Un solo dato puede ilustrar perfectamente esta idea: a pesar de ser un país excelentemente posicionado en cuanto a publicaciones científicas, España registró durante el 2011 casi la mitad de las patentes registradas solo por la empresa IBM, que fueron 6180.

 

Los centros de salud y los hospitales son territorios de excelencia para la investigación y la innovación. En un entorno inestable como el actual, podemos y debemos buscar rendimiento económico en lo que hasta hace poco aportaba exclusivamente rendimiento social, ya que nuestro interés se centra en asegurar un retorno de recursos que permitan  seguir avanzando científicamente. En nuestro país se genera mucho conocimiento ya que cuenta con excelentes y esforzados profesionales,  si estos adoptan una adecuada cultura de la  emprendeduría, solo necesitarían el apoyo y la implicación decidida y convencida de la Administración. Se trata de visión de futuro.