Salud y diseño. Dr JM. Monguet Fierro.

5 11 2012

Josep M. Monguet Fierro

Dr. Ingeniero industrial, Profesor de la UPC e Investigador en i2Cat

 

 

Nuestra relación, como usuarios, del sistema de salud pasa por diversas etapas, en la primera, nacimiento de los hijos, ilusión i emociones hacen que pase relativamente inadvertidas las cualidades del servicios prestado. Cuando más adelante te relacionas de nuevo con los hospitales, porque tus padres se hacen mayores, entonces la percepción es diferente. Varios de mis colegas diseñadores han descubierto con cierta sorpresa los déficits de “diseño” en los hospitales y en el sistema de salud en general, y coincido con ellos en comentar lo mucho que hay por hacer.

 

En pocos años, el Diseño ha realizado un recorrido espectacular, pasando, de ser un campo casi exclusivo de las artes aplicadas a la producción industrial y a la comunicación, a convertirse en uno de los focos de atención en el ámbito de los negocios y en un impulsor determinante de la innovación. Cada cierto tiempo aparece algún nuevo “buzz word” que alimenta este emergente y aun ignoto territorio de la co-creación, del pensamiento de diseño (design thinking) , de la gestión del diseño, del co-diseño, del diseño centrado en el usuario, etc.

 

El foco de la innovación también se ha desplazado, la innovación tecnológica ya no es el único centro de interés, la innovación organizacional está relativamente asumida por muchas empresas, y es el diseño el que aparece ahora como una de las piedras angulares de la innovación. Sin embargo esto no es así en todos los campos. Determinados sectores de la industria y de los servicios, donde las reglas da la competencia son más duras, han de innovar con cierta agilidad si no quieren ser barridos del mercado. Otros sectores reaccionan más lentamente, en parte por la carencia de los alicientes y motivaciones que aporta el hecho de que el mercado sea competitivo. Este último es el caso del mercado de la salud en España, que como sabemos es en buena medida planificado y la competitividad tiene muchas limitaciones.

 

Decíamos hace un año[1] que en algunos ámbitos de la salud, se investiga de forma sistemática con altos niveles de calidad, mientras que en otros, como por ejemplo los procesos, el progreso de las innovaciones es muy difícil. Un archipiélago de excelencias científicas en un mar de procesos a la deriva, en el que considerar seriamente el factor diseño podría ser una buena estrategia para abordar las necesidades de mejora del sistema de salud.

 

¿Qué es hoy diseñar? Pensar en modo de diseño requiere manejar al mismo tiempo creatividad, razón y emoción. El diseñador sabe conjugar las fuentes de inspiración con la conceptualización y la implantación y ensayo de propuestas. El sector de la salud es un terreno con un gran potencial para la aplicación de nuevas ideas si se aborda con una metodología apropiada, y el diseño puede sin duda contribuir. Existen muchas categorías de diseño, que van desde la aplicación sistemática de evidencia, es el caso de la ergonomía, hasta modos de trabajo libres i abiertos en los que se buscan nuevos enfoques o servicios que están por inventar.

 

Ya hay quien trabaja bajo este prisma del diseño, en el plano internacional destacan casos como el de la Clínica Mayo o la Kaiser Permanente, y en el terreno local merece especial atención el caso del Hospital pediátrico de Sant Joan de Deu en Barcelona. Estos y otros casos demuestran de forma viva que aplicar estrategia de diseño conduce a resultados de innovación tangibles y útiles.

 

La crisis actual, como decía el empresario José Mª Pujol, es en realidad una guerra por los puestos de trabajo, y para tener opciones en esta guerra, una de las cosas que podemos hacer es promover una potente alianza salud- diseño que nos permita ver los servicios de salud no como una fuente de gastos, sino como un espacio de oportunidades. Los problema derivados de las ineficiencias en los procesos de prevención, tratamiento, diagnóstico y seguimiento de nuestra salud, son buenos pretextos para que diseñadores, ingenieros y managers, con el liderazgo de los médicos, construyan el nuevo espacio de la mejora constante en los servicios de salud. Un tema no menor, es que si somos capaces de construir ese espacio, muchos jóvenes encontraran sus opciones de realización personal-profesional contribuyendo a rediseñar el sistema de salud.

 

Lo más importante, como siempre, no rendirse.

 



Deborah Rhodes: Una herramienta que detecta 3 veces más tumores de mama, y por qué no está disponible

31 03 2011

Deborah Rhodes es una experta en la gestión del riesgo de cáncer de mama. Trabajando con un equipo de físicos, la Dra. Rhodes ha desarrollado una nueva herramienta para la detección de tumores que es tres veces más eficaz que las mamografías tradicionales en mujeres con tejido mamario denso; una cámara de rayos gamma que puede ver los tumores que no llegan a percibirse con una mamografía. Esta máquina está siendo probada ahora por el director del Programa Ejecutivo de la Clínica Mayo de Salud (Minnesota).

Las consecuencias para la supervivencia de pacientes son interesantes. Entonces ¿por qué no hemos oído hablar de ella? Rhodes comparte la historia que hay detrás de la creación de la herramienta y la trama política y económica que impide su difusión.

Deborah Rhodes: Una herramienta que detecta 3 veces más tumores de mama, y por qué no está disponible

La mamografía sigue sin poder detectar la aparición temprana del cáncer de mama hasta en una de cada cuatro mujeres de 40 a 49. Y las mujeres con tejido mamario denso son de cuatro a seis veces más propensas a desarrollar cáncer que otras. Deborah Rhodes y sus colegas de la Clínica Mayo piensan que han encontrado una manera efectiva de evaluar a estos pacientes de alto riesgo: la proyección de imagen molecular.

Rhodes colabora con un físico nuclear y diferentes radiólogos para el desarrollo de una cámara de rayos gamma de doble cabeza, que puede capturar los tumores pequeños en el tejido denso. La nueva técnica, que completaría (no sustituiría) la mamografía, permite detectar una masa de dos quintas partes de una pulgada (2,5 cm) de diámetro. La proyección de la imagen molecular del pecho requiere que las pacientes se inyecten un medicamento radiactivo, pero es mucho más cómodo que la mamografía y se espera que cueste sólo un poco más.

TED.com [en línea] Nueva York (USA): TED.com, 31 de marzo de 2011 [ref. enero de 2011] Disponible en Internet:

http://www.ted.com/talks/lang/spa/deborah_rhodes.html